Tombuctú recibió con brazos abiertos a Hollande

Su población estuvo varios meses en manos de grupos islamistas armados.

Redacción

Por Redacción

TOMBUCTÚ, Mali (AFP).- El presidente francés François Hollande fue recibido ayer con los brazos abiertos por los habitantes de Tombuctú, la emblemática ciudad del norte de Mali que los ejércitos francés y malí retomaron tras varios meses en manos de grupos islamistas armados que imponían un régimen represivo a la población. Hollande, acompañado por el presidente interino malí Dioncounda Traoré, visitó una histórica mezquita y el centro de la ciudad, donde se conservan preciosos manuscritos antiguos, muchos de ellos quemados por los islamistas. Entre 2.000 y 3.000 personas se congregaron para “decir gracias” a Francia en la principal plaza de la ciudad al son de los tam-tam, prohibido por los islamistas, igual que cualquier tipo de música, durante su ocupación. Tombuctú seguía ayer bajo vigilancia estricta, con militares franceses cada 100 metros y tanques y camionetas repletas de soldados malíes patrullando las calles. “Nosotras, las mujeres de Tombuctú, damos las gracias infinitamente a François Hollande. Ha cortado el árbol, ahora sólo queda arrancarlo de raíz”, afirmó Fanta Diarra Touré, de 53 años, una exrecepcionista que llevaba un chal con los colores de la bandera francesa. La mujer exhortó al ejército francés “a quedarse al menos cinco meses para buscar a esa gente”, los islamistas que huyeron de la ciudad sin luchar. Al Qaeda en el Magreb Islámico (Aqmi) y Ansar Dine (Defensores del Islam) ocuparon Tombuctú durante diez meses e instauraron un régimen represivo basándose en una interpretación rigurosa de la sharia (ley islámica), con amputaciones, latigazos para las parejas “ilegítimas” o para los fumadores. Además de obligar a las mujeres a llevar un velo integral, prohibir las escuelas mixtas, el fútbol, los bailes y la música, los islamistas destruyeron mausoleos de santos musulmanes, adulados por la población local, al considerar esta veneración como “idolatría”. Los islamistas también destruyeron algunos manuscritos de varios siglos de antigüedad que se conservaban en Tombuctú, durante siglos un gran centro cultural del islam y una ciudad próspera en el camino de las caravanas hacia el desierto del Sáhara. Poco antes de viajar a Tombuctú, el presidente francés fue recibido en Sévaré por el presidente Traoré. Poco después los dos jefe de Estado irán a Bamako para un almuerzo de trabajo y un discurso público.


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