Tras años de espera, le ligarán las trompas

La Justicia ordenó que médicos de Roca operen a Julia, enferma de esquizofrenia paranoide

Por Redacción

ROCA (AR).- La Cámara Segunda del Crimen exigió a los médicos del hospital de Roca, ligarle las trompas después del parto a una mujer que tiene cinco hijos, está embarazada y padece ezquizofrenia paranoide.

Además, se criticó con dureza y con fundamentos a los médicos del hospital roquense, ya que la mujer venía pidiendo desde hace tiempo la intervención quirúrgica para no volver a quedar embarazada, aunque nunca se la hicieron, a pesar de lo que establece la ley.

El fiscal Edgardo Rodríguez Trejo fue quien presentó un amparo ante una publicación de «Río Negro». En esa nota, se describían los padecimientos que sufría Julia Isabel Castillo y sus hijos.

La mujer vive en una vivienda tan precaria, que no tiene conexión de gas ni vidrios que permitan aplacar el frío. Debido a varios robos sufridos, Castillo dijo en su momento que se acostaba vestida porque no tenía frazadas para abrigarse ella ni sus hijos. Su pareja está detenida en la alcaidía y subsiste gracias a un subsidio, por lo que su panorama es poco menos que caótico. La mujer indicó que desde hace seis años pedía la ligadura de trompas, sin que en el hospital le dieran una respuesta. A diferencia de los argumentos esgrimidos por el fiscal, los camaristas aclararon que a la hora de resolver el amparo no tomaron en cuenta si ha tenido una o diez gestaciones, que viva en la pobreza o en la riqueza, sea culta o analfabeta, prostituta o académica. La Cámara constató, tras un informe del Cuerpo Médico Forense, que la mujer padece ezquizofrenia paranoide con defecto progresivo.

También se recalcó que para resolver este tipo de intervenciones, sólo se debe tener en cuenta un requisito: que sea hombre o mujer.

«Observamos no obstante que se exige a quienes toman esa decisión de anular su capacidad reproductiva, la acre

ditación de aspectos de su vida que nada tienen que ver para resolver y que, dicho sea de paso, normalmente son su tortuosa historia personal y/o familiar, su inserción social y/o económica; las miserias a las cuales están sometidos -como marginación, exclusión social, etc.-. Con noticia escrita, exhaustiva y circunstanciada, de sus detalles más íntimos, más sombríos, más extremos, porque si no, pareciera que no tienen el derecho a planificar y hacerse cargo del modelo de vida que desean».

A los camaristas les fue enviada la lista de médicos que figuran en el registro de objetores de conciencia, que son aquellos que por sus creencias o punto de vista no están de acuerdo con realizar este tipo de intervenciones. Pero la respuesta de la Cámara fue contundente. «Qué curioso que no hubiera en el numeroso plantel de médicos, alguno que la realice no ya por decisión personal como debía ser antes de la ley, sino hasta obligado por ésta que rige desde el año 2000. Llamativo, atento la esperable diversidad de posiciones personales que en un grupo de profesionales habrá, sobre todo tratándose de incumplir la ley».

Pero además, en la resolución firmada por la jueza María Evelina García se critica que, quienes firman no argumentan su postura. “En definitiva, ni como objeción de conciencia ni por la invocación de tipo legal que se hace, podemos legitimar ese registro. Por el contrario, y a los fines que nos ocupan, se lo tiene como inexistente”, se indicó. Es por ello que la Cámara Segunda del Crimen, resolvió hacerle lugar al amparo presentado por el fiscal Rodríguez Trejo, ordenando que tras su próximo alumbramiento, se efectúe a Julia Castillo la ligadura de trompas.

 

'Por lo menos alguien se acordó de mí'

ROCA (AR).- A diferencia de los camaristas, el fiscal Edgardo Rodríguez Trejo tuvo en cuenta al presentar el amparo, la precariedad y el estado de indigencia en que vive Julia.

«Es una mujer que tiene problemas psicológicos. En lo primero que pienso es en esos chicos, en que no ocurra una tragedia, tal vez provocada por la madre. Bajo esas circunstancias, es que pido que se dé lugar al amparo», señaló el fiscal. Para Rodríguez Trejo, los problemas psicológicos que puede tener después del parto, más las condiciones de extrema pobreza donde abunda el hambre, el frío, y un futuro que no augura lo mejor, podría tener consecuencias aún peores. «Hay que terminar con la burocracia del Estado. Nosotros somos servidores públicos y debemos actuar como tales. No importa quién presenta el amparo, lo importante es que se presente y que se dé una solución», señaló ayer. «La solución, en este caso, no es decirle a la mujer que no tenga más relaciones sexuales. La solución pasa por otro lado. No puede ser que hace tanto tiempo que esté pidiendo una ligadura de trompas sin encontrar respuestas, cuando hay una ley que lo permite», señaló. Y como muestra, sólo basta una frase pronunciada


Exit mobile version