“Tren Patagónico, opciones no excluyentes”

Redacción

Por Redacción

He leído el extracto de la declaración del señor gobernador referida al Tren Patagónico donde plantea a modo de duda si el mismo es un tren social o turístico. A mi entender, este pensamiento por oposición (una cosa o la otra) no dejaría ver que el Tren Patagónico puede (y a mi gusto, debería) ser un medio de transporte que además puede proveer otros servicios. Sin ánimo de extenderme mucho, propongo que se considere que el tren, en su trayecto Viedma–Bariloche, sea un servicio de transporte público con frecuencias que sean razonables en función de ese carácter y con una tarifa que pueda ser diferencial para quienes tenemos domicilio registrado en Río Negro, una tarifa plena para todos y una bonificación sustancial para rionegrinos. Y si se quiere, una bonificación especial para quienes tengan domicilio en ciertas localidades de la Línea Sur. Pero también puede ofrecer un servicio de tren turístico en algunos tramos, por ejemplo entre Viedma y la región de la meseta de Somuncurá. Este servicio puede ser de frecuencia cambiante, según la época del año, y proveer no sólo la movilidad, sino también alternativas de alojamiento y gastronomía que se complementen con las ofertas turísticas ya existentes en algunas localidades de esa región. Me imagino un tren que arribe en verano, a la tardecita, a una estación donde se espere a los turistas con un buen asado patagónico, una observación de estrellas, al día siguiente recorrer algunos sectores de la meseta con guías locales, y regreso al origen. Y por qué no alguna estación arreglada como un museo de sitio donde converjan propuestas artísticas, de enseres rurales y exposiciones que bien puedan ser cambiantes. Algo similar podría pensarse desde Bariloche. Ida un día, regreso al otro. Podrían pensarse también servicios especiales entre Las Grutas y Valcheta, con excursiones terrestres incluidas. Como bien dice el señor gobernador, es una cuestión de gestión, de recursos materiales, de estética del tren y de los lugares de arribo, de asociativismo incluyente de las fuerzas radicadas en cada localidad, de servicios innovadores, de comprensión del valor simbólico del tren y, obviamente, de transporte de personas y cargas. Gustavo Capece DNI10.090.618 – El Bolsón

Gustavo Capece DNI10.090.618 – El Bolsón


He leído el extracto de la declaración del señor gobernador referida al Tren Patagónico donde plantea a modo de duda si el mismo es un tren social o turístico. A mi entender, este pensamiento por oposición (una cosa o la otra) no dejaría ver que el Tren Patagónico puede (y a mi gusto, debería) ser un medio de transporte que además puede proveer otros servicios. Sin ánimo de extenderme mucho, propongo que se considere que el tren, en su trayecto Viedma–Bariloche, sea un servicio de transporte público con frecuencias que sean razonables en función de ese carácter y con una tarifa que pueda ser diferencial para quienes tenemos domicilio registrado en Río Negro, una tarifa plena para todos y una bonificación sustancial para rionegrinos. Y si se quiere, una bonificación especial para quienes tengan domicilio en ciertas localidades de la Línea Sur. Pero también puede ofrecer un servicio de tren turístico en algunos tramos, por ejemplo entre Viedma y la región de la meseta de Somuncurá. Este servicio puede ser de frecuencia cambiante, según la época del año, y proveer no sólo la movilidad, sino también alternativas de alojamiento y gastronomía que se complementen con las ofertas turísticas ya existentes en algunas localidades de esa región. Me imagino un tren que arribe en verano, a la tardecita, a una estación donde se espere a los turistas con un buen asado patagónico, una observación de estrellas, al día siguiente recorrer algunos sectores de la meseta con guías locales, y regreso al origen. Y por qué no alguna estación arreglada como un museo de sitio donde converjan propuestas artísticas, de enseres rurales y exposiciones que bien puedan ser cambiantes. Algo similar podría pensarse desde Bariloche. Ida un día, regreso al otro. Podrían pensarse también servicios especiales entre Las Grutas y Valcheta, con excursiones terrestres incluidas. Como bien dice el señor gobernador, es una cuestión de gestión, de recursos materiales, de estética del tren y de los lugares de arribo, de asociativismo incluyente de las fuerzas radicadas en cada localidad, de servicios innovadores, de comprensión del valor simbólico del tren y, obviamente, de transporte de personas y cargas. Gustavo Capece DNI10.090.618 - El Bolsón

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