Un actor que no necesita ser un Coppola 07-01-04

Es uno de los actores más intensos y camaleónicos de su generación. Aunque al principio usó el apellido de su tío, Francis Ford Coppola, con el tiempo se hizo un lugar en el mundo del cine

Por Redacción

BUENOS AIRES (Télam).- Hoy cumple 40 años el actor estadounidense Nicolas Cage, quien ganó el Oscar por su labor en «Adiós a Las Vegas» y estuvo nominado a esa estatuilla por «El ladrón de orquídeas», y pasó de una inicial reticencia a asumir personajes en superproducciones de acción a héroes en títulos como «La roca», «Con Air», «Contracara» y «Códigos de guerra».

Sobrino de Francis «Ford» Coppola por parte de su padre August, Cage nació como Nicholas Kim Coppola el 7 de enero de 1964 en Long Beach (California), estudió teatro en el Beverly Hills High y llegó a actuar en la pieza «Fast Times at Ridgemont High», lo que no impidió que efectuara humildes tareas de sobrevivencia que incluyeron la venta de pochoclo en el Fairfax Theater. En un programa de la TV neoyorquina reveló que tomó el apellido Cage de un personaje de historieta, «Luke Cage, el primer superhéroe negro» (cuyo poder estriba en volar sin límites de ningún tipo), y de paso para desligarse de la sombra artística de su familia.

Desgarbado, con un rostro poco convencional que lo hace parecer mayor, debutó en el cine con «Picardías estudiantiles» (1982) de Amy Heckerling, pero se lo comenzó a conocer a partir de «La ley de la calle» (1983), dirigida por su tío paterno y, sobre todo, desde «Alas de libertad» (1984) de Alan Parker.

Desde entonces actuó, por ejemplo, en «Peggy Sue: su pasado la espera» (1986) de Coppola; «Educando a Arizona» (1987) de Joel Coen; «Hechizo de luna» (1987) de Norman Jewison, y «Corazón salvaje» (1990) de David Lynch, entre otros títulos que le dieron chapa de actor talentoso y candidateable al Oscar de la Academia.

Ya en 1984 fue destacado como uno de los 20 actores promisorios en el anuario Screen World, ocupó el lugar número 40 en la revista británica Empire (1997) y al año siguiente la revista Premiere lo ubicó en el 37o. puesto entre los cien principales personajes de Hollywood.

Otras de sus películas fueron «El beso del vampiro» (1989) de Robert Biedman; «Aguilas de fuego» (1990) de David Green; «Conciencia de matar» (1990) del italiano Giuliano Montaldo, no estrenada en salas argentinas, y «Mujer, esposa, amante»

(1991) de Andrew Bergman.

La lista sigue con «El beso de la muerte» (1995) de Barbet Schroeder; «Con Air-Riesgo en el aire» (1997) de Simon West; «Un ángel enamorado» (1998) de Brad Silberling; «Ojos de serpiente» (1998) de Brian DePalma; «8 milímetros» (1999) de Joel Schumacher; «Vidas al límite» (1999) de Martin Scorsese, y «Hombre de familia» (2000) de Brett Ratner.

Más cerca en el tiempo, trabajó en «La mandolina del capitán Corelli» (2001) de John Madden; «Códigos de guerra» (2002) de John Woo; «El ladrón de orquídeas» (2002) de Spike Jonze, y «Los tramposos» (2003) de Ridley Scott.

Esa variedad muestra distintas facetas del intérprete, que enfrentó el drama y la comedia sin mayores dificultades, y que a cierta altura fue tentado con suculentas sumas para actuar en filmes como la superproducción «La roca» (1996) de Michael Bay, género del que había sabido renegar, pero que le brindó 4 millones de dólares. Nada en comparación con los 20 millones que embolsó por «60 segundos» (2000) de Dominic Sena, y algo menos que los 6 millones que recibió en 1997 por «Contracara» de John Woo, sobre todo si se tiene en cuenta que por «Adiós a La Vegas», de Mike Figgis -su Oscar como mejor actor de 1995- sólo cobró 240 mil dólares.

Estuvo nominado al Oscar por «El ladrón de orquídeas», donde cumplió dos papeles, situación que lo emparienta con Peter Sellers, candidato con igual mérito en «Doctor Insólito» (1964) de Stanley Kubrick, y con Lee Marvin por «La tigresa del Oeste» (1965) de Elliot Silverstein.

En su vida privada mantuvo varias relaciones amorosas sin papeles -tuvo un hijo en 1992, Weston Coppola Cage, hoy a su cargo, de su unión con la modelo Kristina Fulton- y estuvo casado con la actriz Patricia Arquette (1995-2001) y con Lisa Marie Presley, hija de Elvis y ex de Michael Jackson, de la que se está divorciando.