Un año sin Diego: Maradona, el hombre de las mil vidas

Un día como hoy pero el año pasado, fallecía Diego Armando Maradona. A través del fútbol fue jugador pero significó mucho más que un deportista. Conoció los extremos y es amado y denostado con la misma intensidad.





Definir a Diego Armando Maradona como un jugador de fútbol es mostrar apenas una parte de la historia. Fue mucho más que eso durante décadas y, a un año de su muerte, los repasos por la línea de tiempo de ‘Pelusa’ evidencian que vivió varias vidas en una sola.

‘‘Hay ocho, nueve Maradonas. Hay un Maradona que jugó al fútbol, un Maradona que alcanzó la celebridad, hay un Maradona hijo que murió cuando murieron sus padres, hay un Maradona padre que se reinventa cada día, hay un Maradona amigo que va recambiando amistad, hay un Maradona efectivo y un Maradona sublime, un Maradona abyecto y un Maradona fenomenal, hay un Maradona de frases inolvidables y hay un Maradona cuyas frases mejor no recordar. Es la suma de todo eso en un solo hombre. Un genio, una maravilla. Fiorito y Dubai. Barro y 7 estrellas. Canillas de oro y letrina. Maradona es el producto de todo eso y además, por las dudas de que me haya olvidado de decírselo, el mejor jugador de fútbol argentino y el mejor de todas las épocas’’.

La frase pertenece al periodista Ernesto Cherquis Bialo y abarca buena parte de todo lo que convivió dentro de un mismo ser humano.

El ex representante Guillermo Coppola, quien fue uno de sus más fieles integrantes del tristemente famoso ‘‘entorno’’, contó una anécdota que ayuda a entender a aquel pibe de barrio que llegó a lo máximo. Una productora europea había llegado a Argentina para hacer una documental sobre Diego. Los directores se reunieron con Adrián Suar y llegaron Maradona y Coppola. Diego, con un balero, entró a la reunión mientras los empresarios lo miraban.

El representante cuenta que en Diez se frenó y, ante la mirada atónita de los productores, dijo: ‘’¿vieron ese lugar donde estuvieron ustedes hoy? desde ahí me pegaron una patada en el culo y llegué a lo más alto del mundo. Cuando miré a los costados, estaba solo, no había nadie. El contrato lo arreglan con él (por Coppola)’’, cerró Diego.

Desde las serias y graves acusaciones de Mavys Álvarez (ver aparte) a salvarle la vida a la hija de un ex compañero, como ocurrió con Abel Alves.

Desde la plancha y expulsión contra Brasil en el 82’ a los dos goles a los ingleses. Desde el doping positivo en el 94’ hasta el pase a Claudio Paul Caniggia contra Brasil en el 90’.El talento y el lado oscuro, la tormenta y la empatía. Diego conoció los extremos como pocos seres humanos, con un nivel de exposición apenas comparable, en su momento, con el Papa Juan Pablo II.

Uno delas tantas personas que fue cercana a Maradona y mejor lo describe es el profe Fernando Signorini, que lo entrenó en distintas etapas. “Con Diego voy hasta el fin del mundo, con Maradona ni a la esquina”.

A un año de su fallecimiento, las circunstancis aún siguen siendo investigadas. Las voces a favor y en contra se escuchan fuerte, como pasó durante toda su existencia terrenal.

Horas después de la muerte del Diez, el mencionado Signorini expresó en palabras una sensación que quedó en el aire.
‘‘En la intimidad de su hogar era Diego, era de muy pocos. Maradona era de todos y siempre estaba acosado por toda esa cantidad de estímulos muchas veces exagerados, tanto en el afecto como en la crítica’’.


Comentarios


Seguí Leyendo

Un año sin Diego: Maradona, el hombre de las mil vidas