Un joven denunció apremios en Cinco Saltos

Dice que los policías lo detuvieron y lo golpearon en la comisaría. También denunciaron a un ‘patovica’ por amenazas. Los oficiales aseguran que el denunciante se golpeó solo.

Por Redacción

CINCO SALTOS (ACS).- Un joven de 21 años denunció haber sido golpeado por la Policía y el custodio de un boliche bailable. Sin embargo, desde la fuerza se informó que el denunciante se golpeó en el calabozo.

El padre de la presunta víctima hizo además una denuncia contra el “patovica” porque lo habría amenazado en un encuentro en la comisaría.

El hecho se registró el sábado cerca de las 6.30 y movilizó a la Agrupación Permanente por los Derechos Humanos, al Partido Humanista y a otros padres o víctimas de represión policial.

Mientras muestra las huellas de golpes en la frente, ojo, labio interno de la boca, rodilla, mano y hombro, Jorge Pablo Vallejos, estudiante universitario, relató su versión de los hechos.

“Estaba en el boliche ‘El Signo’ y se armó una pelea entre varios en la que yo partipé, vinieron los custodios y me sacaron a la vereda a los golpes, me inmovilizaron contra la pared hasta que llegó la policía. Me agarraron de los pelos y me tiraron a la camioneta donde me empezaron a pegar”.

A la comisaría recuerda que entró “por primera vez detenido” por una puerta lateral. “Los policías me bajaron de los pelos, me insultaron, me tiraron contra la pared del calabozo y me pegaron con las manos y patadas”. Después de la visita del médico policial fue llevado al hospital.

El joven es diabético insulino dependiente. Por ese motivo “pedía que no me lastimaran” dijo. Esa madrugada había tomado “bastante” pero “no estaba ebrio perdido”. Sostuvo que no agredió a la policía ni verbal ni físicamente, tampoco que se haya resistido al arresto.

En cambio el subcomisario Ives Vallejos señaló ayer que al interiorizarse con los efectivos de turno ese día sobre el hecho, le señalaron una versión diferente. “Se le labraron actuaciones contravencionales por ebriedad, desorden e insultos, golpeó a la policía y a uno de los custodios”, dijo. Respecto de los golpes “me informaron que se los hizo solo en el calabozo y alguno los puede haber recibido en la pelea que tuvo en el baile”.

Vallejos, quien tuvo una charla con el padre del joven, dijo que los efectivos “tienen instrucciones escritas y a la vista sobre la forma y las circunstancias para usar la fuerza y las armas de fuego”. Dijo que en la unidad “se dan buenos consejos” y “si se prueba una irregularidad se actuará en consecuencia”.

El padre

Por su parte el padre del joven, Jorge Vallejos, dice que en la comisaría se encontró “supuestamente con uno de los dos custodios del boliche” que un amigo de su hijo señaló como uno de los agresores del joven. “Le pregunté si me podía explicar qué había pasado y fanfarrónamente me dijo que ‘actúo de esa manera porque soy macho y cuidate viejo porque te limpio’”.

El mismo sábado, Pablo hizo una denuncia por agresión policial que recayó en el juzgado Nº4. El padre denunció amenazas del supuesto patovica y la causa se tramita en el juzgado Nº12.

“La mayoría fue sobreseída”

CINCO SALTOS (ACS).- “En la mayoría de los casos en los que se involucró a policías por presuntos apremios ilegales, los efectivos fueron sobreseídos”, dijo el subcomisario de la comisaría Séptima de Cinco Saltos, Ives Vallejos.

Si bien no pudo precisar “por no tener la información a mano” en qué causas hay sentencia de sobreseimiento y los motivos para llegar a la misma, Vallejos dijo conocer que la mayoría de los policías acusados por civiles fueron absueltos. Por su parte, la Agrupación por los Derechos Humanos de Cinco Saltos ha pedido al director de Río Negro de esa agrupación, una respuesta más detallada sobre la evolución de once casos de violaciones a los derechos humanos durante el 2000, tanto en esta ciudad como en Barda del Medio, por policías, poder político y salud.

Los casos fueron presentados a la justicia y corresponden a los canalizados por la APDH. Las denuncias fueron radicadas contra la institución policial cincosaltense en ocho casos. Los denunciantes son Daniel Ricardo Galdame, Maximiliano Centeno, Carlos Valerio, Alejandro Durte, Rubén Audillo Zapata y Julio César Palombi. Otra denuncia fue hacia el sistema de Salud y autoridades políticas de Cordero por falta de asistencia médica a Sergio Méndez .


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