Un músico que no cree en las clasificaciones

Redacción

Por Redacción

NEUQUÉN (AN).- Es docente, porteño y músico, y hace tiempo que adoptó a la región como su lugar en el mundo. Se trata de Miguel Sprumont, que el próximo viernes, en El Arrimadero Teatro (Misiones 234), desde las 22, con una entrada de 40 pesos, ofrecerá las canciones de su disco “Siempre puede haber magia”. Así, la capital neuquina será la parada final de una gira que recorrió los escenarios de Bariloche, El Bolsón, Chos Malal o Villa Pehuenia, entre otras localidades de la región. En formato de trío, que se completa con Hernán Sánchez (en bajo, guitarras y coros) y Juan Carlos Barros (en percusión), el músico ofrecerá una diversidad de géneros musicales porque no cree “en las etiquetas ni en las clasificaciones”. “Será un espectáculo multiarte –adelantó a “Río Negro”– en el que, además de las canciones del disco y nuevas composiciones, habrá fotografías, títeres, cuentos y poesías”. Esa noche, serán de la partida los músicos invitados Walter Cuevas (ronroco y voz), Andrea Braun (guitarra y voz), Ana Herrera (flauta traversa) y Jorgelina Sotelo (voz), además de la titiritera María Pía Borghero y la escritora Marta Andreoli, entre otros artistas. Algunos de los invitados participaron en el disco, que está hecho de temas propios, creados en “distintas etapas y estados de ánimo”. Sus letras están vinculadas a “lo social, a tratar de estar mejor entre todos, a encontrar otros valores distintos a los que nos quieren imponer los sectores hegemónicos, al cuestionamiento al consumo”, reflexionó el músico, quien se zambulló en esta pasión a los 14 años y hoy, a sus 45, sostiene que la música debe ser una “construcción colectiva”. De esa manera concibió su disco: “Cada tema tiene la identidad (musical) del artista invitado”. Entonces, puede convertirse en una mosaico, un abanico que despliegue diferentes sonoridades y regalar sorpresas a la audiencia.


NEUQUÉN (AN).- Es docente, porteño y músico, y hace tiempo que adoptó a la región como su lugar en el mundo. Se trata de Miguel Sprumont, que el próximo viernes, en El Arrimadero Teatro (Misiones 234), desde las 22, con una entrada de 40 pesos, ofrecerá las canciones de su disco “Siempre puede haber magia”. Así, la capital neuquina será la parada final de una gira que recorrió los escenarios de Bariloche, El Bolsón, Chos Malal o Villa Pehuenia, entre otras localidades de la región. En formato de trío, que se completa con Hernán Sánchez (en bajo, guitarras y coros) y Juan Carlos Barros (en percusión), el músico ofrecerá una diversidad de géneros musicales porque no cree “en las etiquetas ni en las clasificaciones”. “Será un espectáculo multiarte –adelantó a “Río Negro”– en el que, además de las canciones del disco y nuevas composiciones, habrá fotografías, títeres, cuentos y poesías”. Esa noche, serán de la partida los músicos invitados Walter Cuevas (ronroco y voz), Andrea Braun (guitarra y voz), Ana Herrera (flauta traversa) y Jorgelina Sotelo (voz), además de la titiritera María Pía Borghero y la escritora Marta Andreoli, entre otros artistas. Algunos de los invitados participaron en el disco, que está hecho de temas propios, creados en “distintas etapas y estados de ánimo”. Sus letras están vinculadas a “lo social, a tratar de estar mejor entre todos, a encontrar otros valores distintos a los que nos quieren imponer los sectores hegemónicos, al cuestionamiento al consumo”, reflexionó el músico, quien se zambulló en esta pasión a los 14 años y hoy, a sus 45, sostiene que la música debe ser una “construcción colectiva”. De esa manera concibió su disco: “Cada tema tiene la identidad (musical) del artista invitado”. Entonces, puede convertirse en una mosaico, un abanico que despliegue diferentes sonoridades y regalar sorpresas a la audiencia.

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