“Un siglo de nuestro pago chico, el de los pioneros”

Por Redacción

Huergo y sus cien años. Los papeles lo cantan: un 14 de mayo nació oficialmente nuestra localidad. Un puñado de vecinos se agolpaban en la fría jornada. Se inauguraba la estación del ferrocarril Roca. Aquella del km 1.120. Siempre nuestra vida comunitaria estuvo ligada al tren. Quién no recuerda en las madrugadas el Estrella del Valle, imponente, majestuoso, con su sonora bocina anunciado a los cuatro vientos: “¡Aquí llego yo!”… todo un acontecimiento. De madrugada, un altivo Zapalero que hacía escala previa en las distintas localidades valle arriba, pero sobre todo en “Néuquen”, acentuado en la primera “e” según la jerga ferroviaria, y por la tarde noche volvía con destino a Plaza Constitución. Cuántos recuerdos… Y siempre nuestro pueblo ligado al ferrocarril. Quién no se acuerda de la famosa frase, como un estigma allá por el sesenta y tantos: “Ya perdimos el tren”… Toda una resignación, todo un himno a la desesperanza. Pero los que quedaron, los que a pesar de ello siguieron, construyeron con sus más y sus menos el Huergo de todos. Por eso me quedo con la comunidad solidaria. Me quedo con el esfuerzo compartido. Me quedo con la soledad del inmigrante que se afincó por decisión o por resignación. Me quedo con los nativos, los que quizás regando el suelo con su sangre hicieron este presente.. Me quedo con el sudor en el surco de ese esforzado gringo o gallego, o quién sabe de que lares vino a curtirle la cara a este terruño patagónico. Me quedo con el trabajador que con sus manos forjó el futuro. Me quedo con ese inmigrante latinoamericano de los 70 y su ilusión de un futuro para sus descendientes. Me quedo con las reuniones de peñas y anécdotas. Me quedo con la alegría de los chicos de la escuela, con la serenidad del abuelo que camina lento. Me quedo con los personajes pintorescos y hasta polémicos que le dieron color y vida a nuestra comunidad. Me quedo con el gesto y la impronta altruista de quien no duda en tender la mano al prójimo. Me quedo con el que, aun pudiendo ir a otro lado, decidió quedarse e invertir en Huergo. Con todos ellos me quedo. Ése es nuestro patrimonio, la cultura del esfuerzo que hizo grande el valle y nuestra comunidad productora, pujante, trabajadora, de inquebrantable espíritu. Nuestro reconocimiento a los pioneros, los verdaderos homenajeados en estos 100 años. Feliz cumpleaños. Osbaldo Alberto Giménez DNI 13.779.405 Huergo

Osbaldo Alberto Giménez DNI 13.779.405 Huergo