Una multitud despidió los restos de Saric
Sus compañeros de equipo también le dieron el adiós.
BUENOS AIRES (DyN) – Los restos del joven futbolista de San Lorenzo Mirko Saric quien se quitó la vida ahorcándose con una sábana, fueron enterrados a las 11.50 de ayer en el Cementerio de Flores, de esta ciudad, ante una dolida multitud que asistió al responso en el sector de la capilla sobre la entrada por la avenida Castañares y finalmente irrumpió en aplausos.
El féretro fue conducido por familiares del extinto, entre ellos su hermano -también futbolista- Martín, y varios amigos, y entre los asistentes se encontraban el director técnico de San Lorenzo Oscar Ruggeri, sus colaboradores Esteban Fernando González y Rubén Cousillas, y los jugadores del plantel profesional Gustavo Campagnuolo, Raúl Estévez, Leandro Romagnoli, Horacio Ameli, Adrián González, Eduardo Tuzzio, Bernardo Romeo y Lucio Filomeno.
Dos camisetas del «Ciclón» sobre una corona de flores quedaron encima de la tumba de Saric como testigo de la presencia de hinchas de San Lorenzo, algunos con las casacas del club puestas, luego de la ceremonia, presenciada por más de quinientas personas entre familiares, amigos, vecinos y futbolistas, algunos de ellos de las divisiones inferiores del club de Boedo.
El cortejo fúnebre desde un salón de velatorios de la calle Treinta y Tres Orientales acompañado por familiares, amigos y algunos hinchas para trasladarse hasta el Cementerio, donde se renovaron las muestras de dolor.
Martín, hermano de Mirko, actualmente jugador del Sportivo Luqueño de Paraguay, fue uno de los que recibió las mayores muestras de condolencias, mientras otros familiares atendían a la madre de ambos, presa de una crisis de nervios.
Los jugadores de San Lorenzo que llegaron al lugar se mantuvieron alejados de cualquier requisitoria periodística y luego se retiraron rápidamente para concurrir al club donde ayer por la tarde se concentraron para viajar a Asunción, donde hoy deben enfrentar a Cerro Porteño.
Saric, quien se había lesionado seriamente en un partido de reserva ante Ríver Plate en diciembre anterior, debía haber comenzado el próximo lunes a correr, como parte de la recuperación indicada por los profesionales de la entidad de Boedo.
El jugador, que en algún momento había sonado en las preferencias del entrenador Ramón Díaz para llevarlo a Ríver Plate, tomó la trágica determinación de suicidarse, lo que concretó a mediodía en su habitación ahorcándose con una sábana colgada en un implemento de gimnasia.·