Uno y otro

NEUQUÉN

Por Redacción

Después de unas vacaciones que, asegura, “fueron merecidas” porque eran las primeras en cuatro años, Quiroga aterrizará nuevamente en su despacho el miércoles, para comenzar a imaginar el año político. Fiel a su imagen de ‘rey del asfalto’, el intendente anunciará una serie de obras de pavimentación, en Gran Neuquén Sur, Utedyc y en el derivador de la calle Alderete. Además de descansado, “Pechi” llega con la satisfacción de “tener equipo”, de haber demostrado –dice– que sus colaboradores pueden gobernar aunque él no esté y se limite a mantener un contacto telefónico diario para estar al tanto de lo que ocurre. Entre las cuestiones sobre las que el intendente pidió ser informado al minuto se cuenta el traslado de la feria, una apuesta fuerte, porque no se sabía a ciencia cierta hasta qué punto los puesteros iban a ejercer resistencia a ser arriados. Pero como en el caso de los lavacoches, que también le salió bien, el jefe comunal prefiere no alardear. Apunta a satisfacer a los sectores medios de la ciudad. Está convencido de que éstos quieren “una ciudad limpia, ordenada y segura”. Y aunque reconoce que “todavía falta”, considera que lo de la feria fue otro paso importante. Quienes lo critican, ven en el neuquino una especie de Macri dispuesto de ignorar los temas sociales para dedicarse a complacer a su clientela pequeñoburguesa. Ponen como ejemplo el reciente veto a una serie de ordenanzas y artículos de ordenanzas de contenido social, como la de la Orquesta Infanto Juvenil, la del hogar de día para adictos o la de las casas refugio para mujeres víctimas de violencia. Pero “Pechi” tiene una respuesta: “Nos quieren hacer solucionar problemas sociales con un presupuesto de 900 millones de pesos cuando la provincia tiene 13.000 millones”, comentó. Y recuerda que cuando llegó al municipio por primera vez los intendentes “ni siquiera hacían obras, se limitaban a juntar la basura y enterrar a los muertos”. El mandamás municipal niega que con su tendencia al veto quiera parecerse a Macri. “Ni siquiera tengo en claro cuáles son las coincidencias y cuáles las diferencias (con el jefe de gobierno de la CABA)”, dice. Y agrega enseguida, sin ninguna vocación por la falsa modestia: “Además yo no tengo modelos, me comparo conmigo mismo; mi objetivo es ser mejor intendente de lo que fui en mis gestiones anteriores”. Quiroga está al tanto de la iniciativa del presidente del Deliberante, Gastón Contardi, para enmendar la ordenanza de juicio político. “Son instituciones necesarias, pero para casos de extrema gravedad institucional y no como ahora que son usadas por cualquier cosa”, apunta y quien lo escucha no puede sino recordar la tragedia de la Cooperativa Obrera. Éste es un año electoral y entre otras cosas habrá que renovar la mitad de las bancas del Concejo Deliberante. Quiroga lo sabe y también sabe que la representación de Nuevo Compromiso Neuquino es magra –cuatro concejales–, por eso necesita que sea incrementada. Así, aunque todavía no tiene candidatos, advierte: “Me echaré al hombro la campaña, para pedir al pueblo de Neuquén que amplíe nuestra representatividad”. En ese plan descuenta que la UCR, a la que parece tener en un puño, lo va a apoyar. También recuerda que siempre gobernó en minoría y que por lo mismo “no sería una mala experiencia” administrar en mayoría parlamentaria. Mientras prepara su discurso para el 15, cuando comiencen las sesiones ordinarias del Concejo, el intendente niega que en estas elecciones vaya a intentar modificar la Carta Orgánica municipal. “No habrá ninguna iniciativa del Ejecutivo pero, si los concejales, todos, lo proponen, los voy a apoyar”, desliza. Faltazo La semana de Sapag arrancó con su faltazo a la Rural de Junín. Las conjeturas sobre la ausencia del gobernador en esa suerte de compromiso anual de los gobernantes con los poderosos dueños de la tierra abundan, pero lo más probable es que, enterado a último momento de que estaría presente el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luis Etchevehere, haya optado por no ir. Después de todo, Sapag se presenta como aliado del kirchnerismo y tal vez no haya querido convalidar con su presencia las destempladas críticas de la corporación ganadera contra la presidenta de la Nación. Habrá recordado, quizá, la máxima política de Solano Lima, que recomendaba “no sólo no decir cosas ilevantables delante de testigos, sino tratar de no estar presente cuando alguien con poder las dice”. La semana siguió con el decreto de aumento a los docentes. En el gobierno dicen que la partida estaba reservada para el sector y que hubiera sido inequitativo no distribuirla como se hizo con el resto de los estatales. “No nos poníamos de acuerdo y pagamos. Eso no les resta a los gremialistas legitimidad para hacer los planteos que estimen convenientes”, explicó una fuente cercana al gobernador ¿Qué más? Que la Cámara Civil de Apelaciones confirmó la cautelar en el embargo dictado por un juez de primera instancia contra Chevron por 19.000 millones de dólares, por el caso de la contaminación en la Amazonia ecuatoriana. Mala noticia para Sapag, que acompañó y hasta auspició la alianza de la petrolera norteamericana con YPF. ¿Y lo de Vale? El congelamiento del proyecto de explotación de potasio en el sur de Mendoza sigue preocupando a Sapag. La fuente reveló que Vale está en busca de un socio (acaso chino) para seguir adelante. En su opinión, es poco probable que la firma brasileña, que lleva invertidos ya 1.500 millones de dólares, abandone ahora. Eso sí, se quejó del gobierno de Mendoza, que para bajar costos sugirió la posibilidad de que el tren de potasio, cuyo trazado está previsto que atraviese Neuquén y Río Negro, sea derivado hacia La Pampa.

HÉCTOR MAURIÑO vasco@rionegro.com.ar