Venciendo el terror

Redacción

Por Redacción

La decisión de denunciar a López sorteó días de angustia. El psicólogo no dudó en aconsejárselo apenas supo lo qué le ocurrió.

Pero primero se ocupó de la salud de la chica, ya que no se había puesto en práctica ninguna profilaxis. Tenía el cuerpo dolorido, inflamación y sangrado. Fueron a ver a la médica Pérez Bermejo. Y más adelante a una asistente social, a un ginecólogo (que no la revisó aduciendo que pasaron varios días y pese a pérdidas de sangre y líquidos) y a una infectóloga.

Después se ocuparon de la denuncia. La chica sentía terror: sabía con quién se enfrentaba. Se decidió “para que este tipo no haga lo mismo con otras chicas” . Fue animada a concurrir a un fiscal de turno pero se descompensó y desistió, asustada por advertencias que son investigadas. Finalmente radicó la denuncia del 7 de diciembre, la amplió el 1 de febrero y la ratificó 12 días después.

En cambio, la prima optó por no denunciar por miedo, disuadida por su madre y tíos, que temían que les pasaran “cosas malas” .


La decisión de denunciar a López sorteó días de angustia. El psicólogo no dudó en aconsejárselo apenas supo lo qué le ocurrió.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora