Vergüenza y respeto, antípodas de la sociedad argentina

Por Redacción

Hablan de moral, respeto y honestidad, cuando lo único que conocen es la mentira. Hablan de lealtades cuando su moneda corriente es la traición. De capacidades y sacrificios cuando no trabajaron duro en su vida. “Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto”, (George Cristoph Lichtenberg).

La descarnada y triste realidad es que, durante décadas, hemos puesto nuestra producción, desarrollo, salud, educación, seguridad, etc., en manos de políticos trasnochados que perdieron la vergüenza. Empresarios corruptos, abogados delincuentes, gremialistas parásitos. Conforman sociedades anónimas para favorecerse, se turnan en oficialismo y oposición para garantizarse la continuidad en el poder, mantener el nepotismo y seguir viviendo de los que sin laburar no podemos existir. Para unos la patria es el otro, para otros la inflación es un trámite. Socios en la desvergüenza, patéticos, impresentables, amorales, responsables absolutos de los males de nuestras sociedad.

Héctor Dante Suárez

DNI 13.744.113

Héctor Dante Suárez

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