Vieja y del interior

Por Redacción

la peña

jorge vergara jvergara@rionegro.com.ar

El humor en la Argentina tiene menos exponentes de los que se puedan imaginar. O, para ser más claro, tiene muchos, pero pocos consagrados y abundantes desconocidos. Sobran imitadores y faltan aquellos que tienen identidad y personalidad suficiente como para poner un sello en cada presentación. Landriscina es uno de los ejemplos de calidad en el humor, sabiduría, experiencia y sobre todo conocimiento de un país y su historia de inmigrantes. Es un gran definidor, capaz de la pausa justa, del silencio que dice. Hay un ilustre que viene desde hace años trabajando para que el humor cordobés también tenga carácter universal, que trascienda la provincia grande que es el norte del país y que llegue a todos los escenarios. Es básicamente humor cordobés, con mucho de la idiosincracia de la provincia y con un idioma que a veces cuesta más explicarlo. El culiao cordobés no es una grosería, es un modo de definir a alguien que es pícaro, que es rápido para el chiste, para los negocios, para la vida cotidiana. Pero para quienes conocen poco del centro y norte del país hay que explicarlo. Eso es lo que hace Doña Jovita, capaz de resumir en su humor el ser cordobés a la perfección, capaz de describir la paz de las sierras, de generar la sensación del perfume de las hierbas cordobesas y de llevarnos imaginariamente a cada pueblo de la provincia. El portal de Mina Clavero la describe a la perfección. Dice de ella, en realidad de él, que “Doña Jovita es una abuelita muy pobre, del interior, que logró dibujar carcajadas en el rostro de miles de argentinos, llenando sus almas de ternura y obligando, a más de uno, a mirarse hacia adentro con sus reflexiones”. “Doña Jovita” es en realidad José Luis Serrano, quien tiene una trayectoria de más de veinte años en el país, con muchas visitas al extranjero. Según cuenta la historia, Doña Jovita se llamó primero “Doña Creolina Sosa”, personaje que nació a partir de una investigación de música y poesía anónimas de la montaña. Este proceso le permitió al actor conocer íntimamente la idiosincrasia de la gente del lugar. El portal de Mina Clavero dice que José Luis Serrano es actor, oriundo de Villa Dolores (ciudad ubicada a cincuenta kilómetros de Mina Clavero). José Luis afirma orgulloso que “la Jovita es enteramente imperfecta y tiene todas las contras: es vieja, es mujer, es del interior y es pobre. Entonces, sí que tiene cosas para decir”. A Doña Jovita le cuesta instalar su humor porque es un humor diferente. No es el chiste fácil de salón, es un cuento trabajado, con referencias geográficas e históricas, con mucho de cultura, con una gran dosis del humor provinciano y con el tiempo necesario para contarlo. Algunos analizan que el chiste rápido que se cuenta en algunos ámbitos no es para Doña Jovita, que despliega todo su arsenal de conocimientos cuando se sienta a contar y cantar. “Doña Jovita” nació y vivió siempre en Traslasierra, criando cabras, gallinas, haciendo pan… sobreviviendo. Casada con “el Benito”, ya “finado”, la abuela viuda cuida y cría a sus nietos, resultado, en algún caso, de un “mal paso” de la hija, “la Rosa Rita”, que se fue a trabajar “pa’ guenosaire”, y no sabe bien por qué le empezaron a decir la “Risa Rota”… Así la describe el portal de Mina Clavero. Norma Morandini, al hablar de Doña Jovita dijo: “En tiempos de falsificación, ella es un soplo profundo de verdad: Doña Jovita, esa anciana cordobesa, serrana de pura cepa que tiene todo lo que perdimos cuando nos confundimos y creímos que éramos modernos sólo porque consumíamos baratijas de Primer Mundo. Por eso, ella es la identidad que andamos buscando”. Doña Jovita tiene con qué llegar a las entrañas del país y generar una carcajada.


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