Violenta reacción por la muerte de un perro en Huincul
Un dogo de Burdeos escapó de su casa y mató a un caniche toy, cuyo dueño dio muerte al primero con un hierro o caño. El violento incidente se produjo a la vista de varios menores de edad.
Gentileza
Jack, el dogo de Burdeos, había sido traído desde Córdoba.
PLAZA HUINCUL (ACC).- El ataque de un perro desencadenó un hecho de violencia por parte del dueño de la mascota atacada y muerta. El primer animal también terminó muerto y con la cabeza “molida” por los golpes que le propinó con un elemento contundente el propietario. La desmedida reacción provocó la denuncia policial. La situación vivida por dos familias en el barrio Otaño de Plaza Huincul se hizo pública ayer y explotó en las redes sociales. El hecho tiene como protagonistas a las mascotas de cada una de las familias que terminaron muertas. Dos perros, un caniche toy y un dogo de Burdeos fueron las víctimas. El primer animal, más chico fue mortalmente atacado por el segundo que también terminó sin vida, pero esta vez por los golpes que con un fierro o caño le propinó en la cabeza el dueño de la mascota más pequeña. Todo se desencadenó el martes por la tarde. La dueña del dogo de Burdeos, Jack, contó que se escapó de la casa que está en proceso de obra. Entiende, que como construyen un paredón, se colocó una malla cima para evitar precisamente que las mascotas –tiene dos perros– se escapen, pero al parecer, el perro logró hacer un hueco y ganó la calle. “Me entero cuando unas nenas vecinitas me dijeron que estaban matando a Jack. Salgo a la calle y estaba muerto en la calle”, dijo la propietaria del dogo de Burdeos. Cuando constató que su perro había sido golpeado en la cabeza, fue a reclamarle a su vecino –que vive en diagonal a su casa– por el accionar. Le dijo –siempre según su relato– que le había matado a su animal y recibió como respuesta: “Lo maté porque estoy harto de los perros de los demás que me matan a mis perros”. Allí se enteró que Jack se había escapado y había atacado al caniche toy. “Estoy de acuerdo que esté enojado porque mi perro le mató al suyo porque a mí también me mataron uno. Pero lo que más me preocupa es qué ejemplo le está dando a su criatura, que vio cómo actuaba”, dijo aún acongojada por la situación. La vecina radicó la denuncia policial. Jack había llegado proveniente de Córdoba a la casa de otra vecina. El perro tenía una compañera hembra que se murió y, por esta razón, la primera dueña se lo dio a Teresa para que pudiera estar en compañía de la otra mascota que tienen en la familia.