Volver a las bases de Alberdi
La política, como la vida, es circular. Luego de un largo ciclo populista que tanto daño nos ha hecho bajo la noción de que se debe administrar pobreza, antes que crear riqueza, está volviendo a la Argentina las premisas que hicieron grande al país a fines del siglo 19. Tímidamente asoma en la sociedad la conciencia de que el trabajo, la industria y la innovación, antes que color político son la verdadera identidad que nos forma como república y nos acerca a atisbar la Argentina moderna y próspera.
Hoy existe una enorme clase media -que me niego a pensar que habrá de desaparecer como predicen agoreros interesados-, muchos de ellos hijos de las políticas de base industrialista y productiva, que vuelve sus ojos a las nociones liberales de las que fue pionero y divulgador Juan Bautista Alberdi, quien en sus inmortales “Bases” nos legó ideas para convertir a nuestra colonia recién emancipada de España en un país fuerte, industrioso y productivo. País moderno por entonces. País apetente de modernidad y de progreso, con una de las movilidades sociales más admirables del planeta.
Compárese los escritos de Alberdi a modo de guía para lograr un país fuerte e industrial con la realidad actual de nuestra Argentina pobre, quebrada y rehén del crédito de economías potentes como China o Rusia que por monedas pueden comprar la débil voluntad de un presidente sin visión política ni plan. ¿Qué diría Alberdi, un amante de la libertad, y que conocía su coste, de que su patria hoy no tenga moneda y que su economía sea tan frágil que no puede ni siquiera defender sus fronteras?
La desconfianza casi instintiva por parte del populismo por la industria, la producción y la tecnología es la semilla de su fracaso, que lamentablemente es de todo un país. Por ello es necesario dar una nueva vuelta y retornar a las enseñanzas de Juan Bautista Alberdi.
Alberto Assef
Diputado nacional (Unir-Juntos por el Cambio)
Texto reducido
Buenos Aires