Aprendieron a esquiar en Cerro Catedral y hoy transmiten su pasión: Cuánto salen las clases este invierno

Diego Soriani Giménez y Sebastián Poschenrieder crecieron entre la nieve de Bariloche. Años después de dar sus primeras bajadas, regresaron como instructores para acompañar a quienes empiezan a descubrir el esquí y la identidad de la montaña.

Por Redacción

Quienes dieron sus primeras bajadas en Bariloche hoy acompañan a nuevas generaciones en el descubrimiento del esquí.

La montaña siempre está ahí, a la espera de quienes la visitan y o en la convivencia con quienes la hacen parte de una vida. En Bariloche, Cerro Catedral es el escenario donde generaciones enteras aprendieron a esquiar, compartieron los inviernos en familia y descubrieron un deporte que, para muchos, terminó convirtiéndose en una profesión. Allí, el aprendizaje no concluye cuando se domina una pista: muchas veces vuelven a empezar, esta vez del lado del instructor.

La historia de Diego Soriani Giménez refleja ese recorrido. Tenía apenas dos años cuando se calzó los esquíes por primera vez. Sus padres, ambos instructores, lo llevaron a la montaña casi desde que aprendió a caminar. Después llegaron el Ski Club Bariloche, las competencias desde los seis años y una formación que lo acompañó durante toda su infancia. Con el tiempo obtuvo los niveles 1, 2 y 3 de instructor y hoy enseña en la Escuela EAS, el mismo lugar donde comenzó a construir su vínculo con la nieve.

«De la competición aprendí la paciencia, la constancia y a no darse por vencido. Son cualidades que intento transmitir en cada clase», cuenta. Para él, regresar cada invierno al cerro tiene un valor especial. «Es un placer dar clases en el mismo lugar donde me formé. Lo conozco por completo y siento que tiene algunas de las mejores vistas que puede ofrecer un centro de esquí».

Cuando trabaja con chicos, inevitablemente vuelve a verse reflejado en ellos. «Me gusta ver cómo progresan y cómo logran superar el miedo, que muchas veces es la barrera más grande». Ese mismo compromiso también atraviesa la historia de Sebastián Poschenrieder. Llegó a trabajar a Cerro Catedral en 2002, dando clases a estudiantes en el sector Robles Catedral. Dos décadas después continúa enseñando, ahora como instructor de la Escuela EAS.

Cuenta que en todos estos años, fue testigo de la transformación que experimentó la montaña. Recuerda aquellos inviernos en los que no existían los cañones de nieve y las clases para principiantes debían realizarse en la parte alta del cerro, donde la nieve estaba asegurada. «Subir con viento y con personas que recién empezaban era toda una aventura», recuerda.

La incorporación de sistemas de nieve artificial, nuevos medios de elevación y las cintas transportadoras para principiantes cambiaron por completo esa experiencia. «Hoy los alumnos pueden concentrarse en aprender. Las Magic Carpet eliminaron gran parte del miedo inicial y nos permiten enseñar con más seguridad y de forma progresiva», explica. Los avances tecnológicos facilitaron el aprendizaje, pero el espíritu sigue siendo el mismo: acompañar a quienes descubren por primera vez el mundo de la nieve.

Diego y Sebastián son parte de ese legado. Fueron chicos que aprendieron a esquiar en Catedral y, con el paso de los años, eligieron quedarse para enseñar. Porque en Bariloche, la montaña no solo forma esquiadores: también forma personas que vuelven para escribir una historia, invierno tras invierno, sobre la nieve.


Aprender a esquiar en Cerro Catedral


La Escuela EAS es una de las instituciones con mayor trayectoria de Cerro Catedral. Nació en 1992 como la primera escuela de Argentina especializada en snowboard y, con el paso de los años, amplió su propuesta incorporando también la enseñanza de esquí.

Actualmente cuenta con un equipo de instructores profesionales capacitados para acompañar a alumnos de todas las edades y niveles, desde quienes se acercan por primera vez a la nieve hasta esquiadores y snowboarders que buscan perfeccionar su técnica.

La escuela ofrece clases de esquí adaptadas a cada nivel de aprendizaje, con programas que abarcan desde los conceptos básicos hasta técnicas avanzadas, permitiendo a los alumnos ganar confianza mientras disfrutan de las pistas de Cerro Catedral.

También brinda clases de snowboard, donde los instructores acompañan a principiantes y deportistas con experiencia en el aprendizaje y perfeccionamiento de la disciplina, con propuestas pensadas para disfrutar de la montaña de forma segura y progresiva.


¿Cuánto cuesta aprender a esquiar o hacer snowboard en Cerro Catedral?


Los valores varían según el tipo de clase y la cantidad de alumnos. Para quienes buscan una experiencia personalizada, las clases exclusivas tienen un costo de:

2 horas: desde $310.000 para una persona.
3 horas: desde $440.000.
Jornada completa: desde $800.000.

Si la clase se comparte con dos o tres personas, el precio total aumenta levemente, pero el costo por alumno disminuye.

Las clases semiexclusivas, para grupos de entre cuatro y seis personas, cuestan:

2 horas: $380.000.
3 horas: $520.000.
4 horas: $660.000.

La opción más económica son las clases colectivas, dirigidas a mayores de 15 años, que tienen un valor de $65.000 por persona durante dos horas. Se dictan todos los días a las 10 y es necesario presentarse una hora y media antes para alquilar el equipo y adquirir el pase.

Alquiler de equipos

El alquiler diario de snowboard tiene los siguientes valores: Equipo estándar: $60.000. Equipo alta gama (Demo): $100.000. Ambos incluyen tabla, botas y fijaciones.

Además, se pueden alquilar accesorios por separado: Casco: $16.000. Antiparras: entre $18.000 y $20.000. Guantes: $16.000.


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