Batea Mahuida celebró 26 años con una fiesta en la nieve que reunió a vecinos y turistas
El parque de nieve de Villa Pehuenia-Moquehue festejó un nuevo aniversario con gastronomía regional, actividades para toda la familia, sorteos y la tradicional bajada de antorchas, uno de los momentos más esperados de la temporada invernal.
La Comunidad Mapuche Puel, administradora del parque de nieve, encabezó los festejos por los 26 años de Batea Mahuida junto a autoridades y visitantes. Fotos gentileza.
La nieve fue el escenario de una celebración que ya forma parte del calendario invernal de la Patagonia. Batea Mahuida conmemoró sus 26 años con un festejo que convocó a familias, turistas y vecinos en una jornada atravesada por los sabores regionales, las actividades al aire libre y una postal que volvió a emocionar: el descenso de las antorchas iluminando la ladera del cerro.
Una fiesta para compartir en familia
Desde el mediodía, visitantes de distintos puntos de la región comenzaron a llegar al parque para disfrutar de una propuesta especialmente preparada para la ocasión. Mientras las pistas recibían a esquiadores y a quienes daban sus primeros pasos en la nieve, el sector de servicios se transformó en un espacio de encuentro con corderos al asador, empanadas, choripanes, música y sorteos.

Durante la jornada también hubo premios que incluyeron pases, equipos, clases de esquí, almuerzos y cenas, además del acompañamiento de autoridades municipales, que participaron de la celebración junto a la Comunidad Mapuche Puel, administradora del parque desde sus inicios.

El momento más dulce del aniversario
Por la tarde llegó uno de los instantes más esperados por las familias. El tradicional feliz cumpleaños estuvo acompañado por una gran torta y chocolate caliente, que se repartieron de manera gratuita entre los asistentes y ayudaron a combatir las bajas temperaturas en un ambiente de encuentro y celebración.

El aniversario volvió a convertirse en una excusa para reunir a quienes eligen cada invierno este rincón de la cordillera neuquina, tanto para disfrutar de la nieve como de la hospitalidad que caracteriza al destino.
Cuando la montaña se ilumina
Con la caída del sol llegó el espectáculo que cada temporada atrae todas las miradas. Las primeras antorchas comenzaron a aparecer en la parte alta del cerro y, lentamente, descendieron por la ladera formando una serpiente de luz sobre la nieve.

El contraste entre el blanco del paisaje y el naranja intenso de las llamas, sumado al silencio del público que seguía el recorrido desde la base, volvió a regalar una de las imágenes más representativas del invierno patagónico. Una escena que, año tras año, resume el espíritu de Batea Mahuida y se convierte en uno de los recuerdos más fotografiados por quienes visitan el parque.
Un clásico del invierno neuquino
Con una propuesta orientada al turismo familiar y al aprendizaje de los deportes de nieve, Batea Mahuida continúa consolidándose como uno de los centros invernales más singulares de la Patagonia. Su gestión a cargo de la Comunidad Mapuche Puel, el entorno del volcán y las vistas privilegiadas sobre los lagos Aluminé y Moquehue le dan una identidad propia dentro de la oferta turística de Neuquén.

Al cierre de la jornada los visitantes emprendieron el regreso después de un día completo de esquí, gastronomía y celebración. Una manera de conmemorar con la naturaleza, la comunidad y las experiencias compartidas en el corazón de la cordillera.


La nieve fue el escenario de una celebración que ya forma parte del calendario invernal de la Patagonia. Batea Mahuida conmemoró sus 26 años con un festejo que convocó a familias, turistas y vecinos en una jornada atravesada por los sabores regionales, las actividades al aire libre y una postal que volvió a emocionar: el descenso de las antorchas iluminando la ladera del cerro.
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