“Yo vi ese dolor, nadie lo escuchó”
Se vistió de Dios, cuando ya se iba.
Se cubrió de sol, ese triste día.
Se vistió de tiempo, se perdió en el viento cuando ya se iba.
Se entregó al amor de lo que quería, se entregó de amor, ese mismo día.
Quizás este sol, que cubrió su vida, mitigó el dolor de andar entre ruinas.
Un mundo inconsciente, bombardeando sueños a toda esa gente.
Yo escuché los tiros, estaba en un bar cuidando mi alma con agua demente.
Sonó una sirena, y el licor brillaba durmiendo mi pena. Y mirando el vidrio yo vi un ser dolido, cuando lo atrapaban, muriéndose en penas, gritando su odio, por saberse nada. Yo vi ese dolor, nadie lo escuchó, sólo le pegaban. Se vistió de Dios. Tomándome un trago, sólo lo miraba.
Roberto Savasta
DNI 14.251.572
Roberto Savasta
DNI 14.251.572
Se vistió de Dios, cuando ya se iba.
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