Condenan a futbolista por exceso en la legítima defensa

Barrera Santibañez deberá cumplir tres años de prisión efectiva por el homicidio de Cristian Quinchagual. El fiscal había solicitado ocho años de carcel

Por Redacción

JUDICIALES

Los jueces de la Cámara Criminal Segunda de esta ciudad, Héctor Leguizamón Pondal, Emilio Riat y César Lanfranchi condenaron a 3 años de prisión efectiva a Miguel “El Melli” Barrera Santibañez como autor responsable del delito de homicidio con exceso en la legítima defensa.

Si acredita buen comportamiento podrá acceder probablemente en enero al beneficio de la libertad condicional y tal vez regresar a disputar otro partido de fútbol como delantero del equipo de primera del club Virgen Misionera.

Los jueces desestimaron el pedido del Fiscal de Cámara Carlos López, quien había solicitado 8 años de prisión para el imputado como autor del homicidio simple de Cristian Quinchagual. Es la pena mínima para ese delito. López había valorado a favor del acusado que no tenía antecedentes penales y su juventud.

El fiscal había descartado la legítima defensa porque el que estaba armado con un cuchillo era Barrera Santibañez, de 27 años. La víctima estaba desarmada.

Señaló en su alegato que hubo una pelea entre el imputado y la víctima a golpes de puño, pero que Barrera Santibañez sacó repentinamente un cuchillo y le dio un puntazo a Quinchagual que le llegó al corazón y causó minutos después su muerte.

El hecho ocurrió alrededor de las 4.30 del 4 de mayo pasado en el barrio Virgen Misionera. El imputado estaba con su novia y un grupo de amigos tomando cerveza y vino en la calle en torno a una fogata. Apareció Quinchagual, ebrio, en una camioneta. El hombre de 42 años discutió con un sobrino que estaba con el grupo de jóvenes.

La novia del acusado intervino y le recriminó a Quinchagual que días atrás le había tirado la camioneta encima. Hubo una discusión y la joven declaró que el hombre le pegó un puñetazo en la cara, la tiró al piso del pelo y le pateó la cabeza. Allí, apareció Barrera Santibañez, novio de la joven agredida.

Los jueces valoraron el testimonio de la novia del imputado. Y desestimaron el que aportó un testigo que declaró en el debate que Quinchagual sólo empujó a la chica.

Para Lanfranchi, quien redactó el voto al que adhirieron los dos jueces restantes del Tribunal, Barrera Santibañez actuó con exceso en la legítima defensa de su novia. Sostuvo que “la legítima defensa excedida se ha operado mixturada, confundida, con sigular emoción, que apareció de súbito, que el enjuiciado no buscó en momento alguno”.

El juez advirtió que la víctima medía 165 centímetros y pesaba 95 kilos, mientras que el imputado pesa 25 kilos menos.

DeBariloche