Palermo sí está de vuelta
El goleador no había podido marcar desde su vuelta a Boca. Ayer, con dos goles suyos, el ‘xeneize” derrotó a Racing por 2 a 1 y lo dejó sin punta ni invicto. Ahora, los de Brindisi quedaron primeros junto a River y Vélez.
Inevitable no referirse a los dos goles de Martín Palermo como el gran fundamento de la victoria de Boca ante Racing. El animal de área fue una tentación constante para sus compañeros. Sobre la derecha se juntaron Calvo, Cagna y Carreño. Por la izquierda, en menos oportunidades, se asociaron Guglielminpietro y Morel Rodríguez. Y las jugadas finalizaron siempre de la misma manera: lanzamiento al área para que Palermo haga algo. Esa fue la fórmula del equipo de Miguel Brindisi. Y con ese casi único recurso le bastó para superar al tímido conjunto de Ubaldo Fillol, que llegaba como puntero con puntaje ideal. Es cierto que al local se le cambiaron los planes por la lesión de Vargas a los 15 minutos. El colombiano aparecía como una variante interesante en la ofensiva. En cambio Ledesma, su reemplazante, se paró al lado de Cascini y no avanzó con peligrosidad. Sin embargo, fue importante en la recuperación, sobre todo en el complemento. También jugó a favor del local el gol tempranero. Un centro de Calvo hizo un efecto extraño. Lucchetti se quedó en la línea, Palermo entró por el segundo palo, se desprendió de la marca de Tambussi y remató de bolea. El delantero realizo un trabajo que sabe a la perfección. Mientras tanto el visitante lograba peligro cuando la pelota pasaba por Lisandro López. El ataque de Racing, una mezcla de velocidad y explosión de sus dos delanteros, padeció el estado inerte de Cardetti. En sus dos oportunidades más claras el “Chapulín” remató desviado. A los de Fillol les quedaba el gran despliegue del criterioso y preciso Falcón. Pero todo terminaba con una corrida de López, que complicaba a la dubitativa defensa de Boca. Un remate del delantero provocó la reacción de Abbondanzieri, que tuvo que enviar la pelota al córner. Desde allí llegó el empate: Crosa cabeceó un centro que se abría y López, también de cabeza, le cambió la dirección, colocando la pelota en el segundo palo. Brindisi intentó cambiar el esquema para tener más llegada. Cagna fue como enlace, “Guly” por izquierda y Ledesma por derecha. No dio buen resultado. Entonces Brindisi volvió dibujo original, con los cuatro volantes en línea y decidió el ingreso de Cangele por Carreño. La fórmula de ataque fue inalterable. Y finalmente le sir-vió para ganar. A los 15, Cagna envió otro centro y Palermo se encargó del resto: forcejeó con Tambussi y con un cabezazo le dio la victoria a su equipo. Fillol echó un manotazo al banco y mandó a Marinelli a la cancha. Igual, el peligro seguía pasando por el movedizo y explosivo López. Boca aguardó el final con Palermo reventándola en el campo propio, mientras Cangele -más descansado- corría todo lo que le tiraban. Después llegó el tiempo de festejar una victoria que le costó mucho conseguir.
Racing vs. Bassi
Los jugadores de Racing, molestos por la derrota ante Boca, cuestionaron al árbitro Gustavo Bassi, quien obvió una falta del goleador Martín Palermo sobre el mediocampista Cristian Fernández en la jugada del gol del triunfo. “La actuación del árbitro fue determinante en el resultado”, consideró, tajante, el arquero Cristian Lucchetti. Y luego agregó: “Yo no sé si es por la gente, el entorno de la cancha pero sinceramente lo que me pasó hoy nunca me había ocurrido”. El delantero Lisandro López, autor del empate parcial de su equipo, dijo que “evidentemente, en la Bombonera, no amonestan a nadie de Boca”. “En la jugada previa al segundo gol de Palermo me agarraron del cuello, de la camiseta y (Raúl) Cascini me tiró un patadón de atrás que era para parar el juego y amonestarlo”, protestó el atacante. El entrenador Ubaldo Fillol, por su parte, evitó una consideración sobre Bassi y opinó que “el empate hubiese sido lo más justo” en el clásico. “De todas maneras, me voy conforme porque lo de Racing fue muy digno”, completó el DT. (Télam)
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