Denuncian más de 240 ascensos «a dedo» en el ARCA: polémica por recategorizaciones sin mérito o antigüedad
La sede central del organismo en Capital Federal amaneció con volantes que consignaban múltiples nombres con la leyenda “Vos laburá. A ellos le suben el grupo”.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la exAFIP, quedó en el centro de la controversia tras la firma de una disposición administrativa que habilitó 246 recategorizaciones presuntamente discrecionales. La medida encendió las alarmas de los gremios y los trabajadores, quienes denuncian que los ascensos ignoran por completo los criterios de mérito, antigüedad y formación académica que exige el convenio colectivo de trabajo.
La resolución, rubricada el último lunes por el titular del organismo, Andrés Vázquez, otorgó los escalafones más altos -y, por consiguiente, los sueldos más onerosos- a un listado de nombres con lazos de parentesco, afinidad política y que tienen cercanía con altos funcionarios del Gobierno nacional.
Cuánto ganan los escalafones más altos en el ARCA
En términos económicos, alcanzar la cima del escalafón representa ingresos netos que oscilan los $6 millones mensuales. Esta cifra se compone de un salario básico cercano a los $1,9 millones, sumado a un adicional proveniente del fondo de jerarquización, que puede alcanzar los $4 millones, de acuerdo a la calificación interna del agente.
Ante la filtración del documento, el malestar de los empleados de carrera no tardó en manifestarse. Este jueves, la sede central amaneció empapelada con volantes que exponían los nombres de los beneficiados con la leyenda: «Vos laburá. A ellos le suben el grupo».

A esto, se sumó que desde el sindicato UpsAfip emitieron un duro comunicado en el que calificaron la medida como un acto «carente de razonabilidad».
«La carrera administrativa no es un botín. Se han asignado subas de escalafón de manera discrecional, vulnerando nuestro Convenio Colectivo de Trabajo y premiando el amiguismo por encima del mérito», sentenciaron.
Los nombres de la polémica: saltos de categoría e hijos del poder
Según informó La Nación, el listado de 246 agentes recategorizados abarca tanto al área de Aduanas como a la Dirección General Impositiva (DGI), y dejó al descubierto ascensos de hasta 12 niveles de una sola vez.
Entre los casos más resonantes que generaron indignación interna se destacan:
- Nicolás Andrés Velis: es el hijo del actual director de la Aduana, José Andrés Velis. Fue ascendido al «grupo 3» (uno de los rangos máximos en el esquema aduanero), a pesar de no contar con un título universitario. Según el convenio, sin estudios de grado no podría superar el grupo 7. Además, ingresó recientemente al organismo durante la gestión de Alberto Fernández.
- Yael Bialostozky: actual vocera del ministro de Economía, Luis Caputo. En la DGI fue elevada al «grupo 26» (el máximo escalafón posible), saltando desde el grupo 22 que había conseguido el año pasado. Al igual que Velis, no posee título universitario, por lo que su tope normativo debería ser el grupo 16. Desde el Palacio de Hacienda justificaron el salto argumentando sus funciones como «supervisora del Equipo de Enlace de Comunicación Estratégica».
- Juan Ignacio Waissman: abogado con antigüedad en la DGI, pero que actualmente se desempeña fuera del organismo como asesor de Karina Milei en la Secretaría General de la Presidencia. También fue coronado con el grupo 26, lo que despertó cuestionamientos sobre cómo se evalúa el «desempeño y compromiso» de un agente que no presta funciones directas en la agencia recaudadora.
- El círculo de Recursos Humanos: el propio director de ARCA atribuyó la confección de la lista a Guadalupe González (directora de Recursos Humanos) y a Karina Venier (asesora de Vázquez). Llamativamente, González se encuentra entre las beneficiadas con la máxima categoría (26). Por su parte, la hermana de la asesora, Daiana Soledad Venier -quien no posee título de grado-, fue ascendida al grupo 22.
El texto de la disposición oficial justifica las promociones escudándose en «los resultados alcanzados en el ejercicio de las funciones» y ponderando la «idoneidad» de los elegidos.
in embargo, en los pasillos de ARCA, los trabajadores de carrera con décadas de servicio denuncian que se están «regalando» categorías a recién llegados sin la formación técnica que exige un organismo de recaudación nacional.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la exAFIP, quedó en el centro de la controversia tras la firma de una disposición administrativa que habilitó 246 recategorizaciones presuntamente discrecionales. La medida encendió las alarmas de los gremios y los trabajadores, quienes denuncian que los ascensos ignoran por completo los criterios de mérito, antigüedad y formación académica que exige el convenio colectivo de trabajo.
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