«El impacto positivo debe mover la aguja y generar cambios»: la mirada de una especialista para adoptar estrategías sostenibles

Edda Li Puma, fundadora de SustentADN, detalla las claves para implementar medidas sostenibles que generen un triple impacto positivo: ambiental, social y económico. Además, resalta el papel estratégico que cumple la comunicación para visibilizar estas acciones, sin caer en el denominado greenwashing.

Por Lautaro Acuña Heier

Edda Li Puma es la directora y fundadora de SustentADN. Foto: gentileza.

Edda Li Puma es la directora y fundadora de SustentADN. Foto: gentileza.

Adoptar prácticas sostenibles no es beneficencia: es una estrategia que genera triple impacto (ambiental, social y económico) y exige acciones verificables, indicadores claros y comunicación responsable para evitar el greenwashing. Esta forma de trabajar permite además pensar en un mejor futuro para las generaciones venideras.

Así lo afirma la comunicadora social Edda Li Puma, directora y fundadora de SustentADN. La agencia cuenta con una red de profesionales con larga trayectoria en sostenibilidad, sustentabilidad y medio ambiente, cuyo objetivo es impulsar el liderazgo responsable dentro y fuera de las organizaciones.

En diálogo con EnergíaON, señaló que su meta es generar estrategias de sostenibilidad y planes para implementarlas. «También es muy importante que eso se comunique y se haga visible, para que otras organizaciones se contagien con esa lógica», añadió.

Con una extensa experiencia en el ámbito corporativo, la licenciada se desempeñó en compañías como Coca-Cola, Citibank y Telecom. Fue a partir de su cargo como consultora en el Banco Mundial que pudo cumplir su meta de ampliar la cantidad de proyectos de sostenibilidad en los que podía participar.

Desde su nacimiento en 2010, SustentADN acompaña tanto a empresas, como municipios y ONGs. Además en los últimos años se acercó a la industria hidrocarburífera y minera, trabajando para firmas como Clusterciar y Antofagasta Minerals en Chile.

En los últimos años, SustentADN se acercó a las industrias hidrocarburífera y minera. Foto: gentileza.

Pensar en clave sostenible


Según explica Li Puma, una idea clave es que la sostenibilidad debe traducirse en programas e indicadores: cuando una organización presenta acciones propias sin evidencia concreta es la puerta de entrada al greenwashing o «ecoblanqueo». Por eso, es fundamental comunicar con transparencia y datos verificables.

Una de las herramientas para reportar y comunicar de manera estructurada y comparable los impactos de sostenibilidad son los Estándares GRI (Global Reporting Initiative), que son uno de los más utilizados como herramienta de reporte ESG (en español ASG, Ambiental, Social y Gobernanza).

Se trata de un conjunto de criterios no financieros que se usan para evaluar cómo una organización gestiona sus impactos y riesgos en las dimensiones ambiental, social y económica, y cómo eso afecta su desempeño y valor a largo plazo.

Esta herramienta ordena la organización para ir transformando su ADN y ser «sostenible de verdad». De esta manera, además de medir el impacto, se garantiza una mayor transparencia. Es fundamental que el impacto positivo perdure en el tiempo, para que «realmente mueva la aguja y genere cambios» a largo plazo .

Desde su nacimiento en 2010, la agencia acompaña tanto a empresas, como municipios y ONGs. Foto: gentileza.

Respecto a qué beneficios puede tener una organización que implemente medidas para el desarrollo sostenible, remarcó que tendría mejoras en los tres ámbitos: en el plano económico, la eficiencia operativa reduce los costos, explicó. «Por ejemplo, si optimizan el uso de recursos, de energía, agua y materiales y mejoran la gestión de residuos, eso va a generar ahorros».

«Además, van a generar acceso a financiamiento preferencial» añadió, señalando que los inversores y entidades financieras priorizan aquellas organizaciones que tienen criterios de ESG.

«A nivel ambiental todo esto va a generar reducción de emisiones en el sector oil & gas, por ejemplo. Eso es clave, que la transición energética sea lo más amigable posible. Además, en el aspecto social va a ser más positiva la percepción de los públicos ante iniciativas que impulsen desarrollo local y social», argumentó.


El rol de la comunicación


La comunicación también cumple un papel fundamental: se trata, nada menos, que del puente entre la estrategia corporativa, organizacional, y la percepción que el público tiene de la misma. En otras palabras, es una manera de darse a conocer y de presentar esa estrategia. En esta línea, Li Puma subrayó tres ejes a tener en cuenta.

El primero consiste en comunicar las acciones sostenibles a nivel interno, donde se construye la reputación de la organización y el sentido de pertenencia de los colaboradores de la empresa.

Después, comunicar a nivel externo también es importante al favorecer la transparencia, ya que la organización rinde cuentas a la sociedad sobre su accionar.

El tercer punto es evitar el ya mencionado greenwashing. En cambio, es importante realizar una gestión sostenible que sea visible en acciones y no solo en enunciados.

A modo de ejemplo, narró que en una ocasión «una aerolínea comunicó en sus redes que sus aviones no generaban ningún tipo de emisiones al medio ambiente. Cuando se descubrió que era una exageración, fue sancionada. Entonces, el riesgo que corrió al querer tener una imagen limpia pero sin fundamentos fue un impacto gravísimo para su imagen y también impactó negativamente en el negocio».

Según la comunicadora, las empresas o pymes pueden realizar reportes de sustentabilidad más allá de su tamaño, aunque aconseja considerar el estado de madurez en ese sentido. 

«Si es una firma muy incipiente, mi sugerencia es que haga el ejercicio de que va a reportar. Entonces, es cuestión de conocer cuáles son las brechas que tiene esa organización con respecto a los indicadores GRI. En esa instancia, la recomendación no es reportar inmediatamente, pero sí empezar con ese ejercicio», apuntó.

«Después, cuando la organización ya es un poco más madura, sí es recomendable publicar ese reporte, ya que es una herramienta de gestión que le organiza internamente cómo llevar adelante toda la acción», cerró.


Proyectos a futuro


SustentADN aumentó su presencia en Neuquén en los últimos años, con el objetivo de ampliar su actividad en cercanías a Vaca Muerta, principal impulsora del crecimiento del sector energético en el país.

Actualmente, la agencia está en contacto con distintas instituciones educativas de la zona para aportar su conocimiento a la industria del petróleo y el gas, en un contexto donde las exigencias para ser sostenible son cada vez más evidentes. Para ello están diseñando capacitaciones en las que participarán como docentes profesionales de la agencia, docentes locales y posiblemente haya invitados nacionales e internacionales.

Estas capacitaciones están destinadas principalmente para colaboradores de empresas, que podrán incorporar conocimientos para gestionar áreas de sostenibilidad. Sin embargo, cualquier persona interesada en aprender también puede inscribirse. Toda la información de las actividades de la agencia se pueden seguir en su sitio web.

«Las organizaciones son ciudadanos dentro de una comunidad. Entonces, todo aquello que hagan va a impactar, y si tienen esta conciencia van a estar colaborando con el desarrollo sostenible», concluyó Li Puma.


Adoptar prácticas sostenibles no es beneficencia: es una estrategia que genera triple impacto (ambiental, social y económico) y exige acciones verificables, indicadores claros y comunicación responsable para evitar el greenwashing. Esta forma de trabajar permite además pensar en un mejor futuro para las generaciones venideras.

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