Zonas frías: cuáles son los cambios que el Congreso introdujo para los usuarios de la Patagonia
Si bien el debate legislativo giró en torno a Zonas Frías, una ley del 2021, la norma aprobada recortó beneficios de la vieja ley de Zona Patagónica y implica un incremento en las boletas que pagan los usuarios residenciales. Además dos puntos no menores quedaron sin precisiones: el porcentaje de descuento y la alícuota del fondo que pagan los usuarios.
El Congreso derogó la ley de Zonas Frías pero también pasó la motosierra por la Zona Patagónica. Foto: Archivo.
La reforma de la ley de Zonas Frías es un ejemplo magnífico de la importancia de las palabras exactas cuando se trata de normas, pues una serie de pequeñas modificaciones no solo marcaron la derogación de la Ley 27.637/2021, sino también el paso de la motosierra por otra ley, la 25.565/2001 generando cambios para los usuarios de la Patagonia que enfrentan subas que podrían superar el 30%.
En primer lugar, el debate se centró en torno a Zonas Frías, algo que permitió dejar casi invisibilizado el recorte en Zona Patagónica, un régimen con más de 20 años de vigencia, que nunca generó déficit y que partía de una suerte de reconocimiento a las provincias productoras de gas, razón por la cual se incluía a la Puma y parte de Mendoza.
El segundo punto que hizo de árbol que tapa el bosque fue encasillar el debate como una quita de subsidios, pues si bien la ampliación de Zonas Frías descalzó el sistema e hizo que el Estado deba cubrir parte de los descuentos con subsidios, el beneficio de Zona Patagónica nunca fue un subsidio, sino un descuento solventado por un fondo fiduciario que pagan los mismos usuarios.
Más de 3 millones de hogares perdieron el descuento
La derogación en la práctica de Zonas Frías marca que 3,1 millones de hogares dejarán de tener los descuentos en sus tarifas que iban del 30 al 50%. Pero no serán los únicos que lo pierdan. La reforma marcó que los usuarios de La Puna, Malargüe y el partido de Carmen de Patagones que no estén dentro del parámetro del nuevo sistema de Subsidios a la Energía Focalizados (SEF), también lo perderán.
Dicho más en corto, la reforma hizo que se pasara de un esquema total de 4 millones de usuarios con descuentos, a menos de 1 millón que se estima que quedarán dentro de Zona Patagónica, pero que a la vez perderán parte de los beneficios.
Los cambios para la Patagonia
Para los usuarios del resto de la Patagonia también hay cambios. En primer lugar, el descuento se recortó y ahora solo cubrirá el componente gas (pist), y no conceptos como el cargo fijo, trasporte e impuestos, haciendo que el final a pagar de una boleta tenga incrementos que podrán ir del 25 al 30%.
Pero además, volviendo a la importancia de la letra chica, el descuento del 50% dejó de estar expresamente escrito y el porcentaje de rebaja podrá ser modificado por Nación.
De momento, trascendió que habría acuerdo para mantenerlo en el 50%, pero como reza el dicho sobre hecha la ley, formalmente no hay nada garantizado.
Y por último, lo que sí se dejó escrito es el porcentaje de alícuota que pagan los 9 millones de usuarios del país para el fondo fiduciario, que se topeó en 7,5%, casi lo mismo que hoy se abona. La matemática marca que, así como en los últimos dos años se la elevó la alícuota que se paga ante el descalce de Zonas Frías, tras el paso de la motosierra, ahora debería bajar. Aunque sobre este punto, casualmente, nada se dijo ni fijó.
La reforma de la ley de Zonas Frías es un ejemplo magnífico de la importancia de las palabras exactas cuando se trata de normas, pues una serie de pequeñas modificaciones no solo marcaron la derogación de la Ley 27.637/2021, sino también el paso de la motosierra por otra ley, la 25.565/2001 generando cambios para los usuarios de la Patagonia que enfrentan subas que podrían superar el 30%.
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