Adiós a los cubitos de caldo comprados: cómo hacerlos caseros, fáciles y sin conservantes
Los cubitos de caldo de verduras caseros son fáciles de preparar y se pueden guardar en el freezer. La receta paso a paso para reemplazar los industriales y tenerlos siempre listos.
Los cubitos de caldo de verduras se pueden preparar en casa con pocos ingredientes y guardar en el freezer para tenerlos siempre listos. Una alternativa práctica que permite controlar la cantidad de sal y evitar conservantes y otros aditivos.
Los cubitos de caldo son uno de esos ingredientes que resuelven rápidamente una comida: sirven para potenciar una sopa, un guiso, un arroz, una salsa o incluso el agua de cocción de las pastas. Sin embargo, también pueden prepararse en casa y conservarse congelados durante semanas.
La receta propone justamente reemplazar los caldos industriales por una preparación hecha a base de vegetales. El secreto está en cocinar las verduras hasta que pierdan buena parte de su líquido, procesarlas y obtener una pasta concentrada que después se divide en pequeñas porciones y se lleva al freezer. Otras versiones caseras utilizan el mismo procedimiento.
Cubitos de caldo de verduras caseros: qué ingredientes necesitás
Para una versión sencilla se necesitan:
- 1 cebolla
- 2 zanahorias
- 2 ramas de apio
- 1 puerro
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta a gusto
- Perejil, cúrcuma, laurel, tomillo u otras hierbas, opcionales
La receta es muy flexible. También se pueden incorporar zapallo, morrón, hinojo o alguna otra verdura que haya quedado en la heladera, lo que la convierte en una buena alternativa para aprovechar alimentos antes de que se echen a perder.
Cómo hacer los cubitos de caldo caseros paso a paso
Primero hay que lavar y cortar las verduras en trozos pequeños. Colocarlas en una olla o sartén amplia con el aceite y cocinarlas a fuego medio.
Agregar la sal, la pimienta y las especias elegidas. Cocinar hasta que los vegetales estén bien tiernos y hayan perdido gran parte de su agua, revolviendo cada tanto para evitar que se peguen.
Una vez cocidos, procesar todo con una minipimer o licuadora hasta conseguir una pasta espesa y homogénea. Si todavía contiene demasiado líquido, volver a colocarla unos minutos sobre el fuego para reducirla.
Después llega el paso más práctico: distribuir la preparación en una cubetera de hielo y llevarla al freezer hasta que esté completamente congelada.
Una vez firmes, los cubitos pueden desmoldarse y guardarse juntos en una bolsa o recipiente apto para freezer.
El secreto para que queden bien concentrados
La clave está en no dejar demasiada agua en la preparación. Cuanto más concentrada quede la pasta de verduras antes de congelarla, más intenso será el sabor que aportará cada cubito.
Además, hacerlos en casa permite regular la cantidad de sal de acuerdo con las necesidades de cada persona y elegir exactamente qué ingredientes utilizar.
Después solo hay que sacar un cubito del freezer y agregarlo directamente a sopas, arroces, risottos, guisos, salsas o estofados. Una preparación simple que se hace una vez y puede resolver muchas comidas.
Los cubitos de caldo de verduras se pueden preparar en casa con pocos ingredientes y guardar en el freezer para tenerlos siempre listos. Una alternativa práctica que permite controlar la cantidad de sal y evitar conservantes y otros aditivos.
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