Una ausencia triste

Redacción

Por Redacción

El astro de los Bee Gees Robin Gibb dijo que estaba demasiado enfermo como para asistir al estreno en Londres de “The Titanic Requiem”, su primera pieza clásica. Robin Gibb compuso la pieza sinfónica con su hijo, Robin-John Gibb, e iba a interpretar una nueva canción, “Don’t Cry Alone”, durante el concierto en The Royal Albert Hall. Sin embargo, en un mensaje leído al público, Robin-John dijo que su padre, de 62 años, está aún en el hospital. “Él les envía todo su amor –dijo antes del recital–. Todos estamos orando por él y esperamos que se recupere pronto’’. El publicista de Robin Gibb, Doug Wright, dijo que el músico se encuentra estable en el hospital pero no dio más detalles. Gibb se sometió a una cirugía intestinal el mes pasado y fue hospitalizado a finales del 2011 por problemas estomacales y del colon.


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