¿Cómo definir?
“La ubicación del deporte dentro de la familia más amplia de las actividades lúdicas implica el problema de definir sus características distintivas que permiten recortarlo en el marco de este universo; no es de extrañar que se encuentren aquí los principales intentos de conceptualización del deporte a partir de señalar su cercanía o distancia con respecto a términos vinculados como “juego” (en su doble carácter referido por los términos ingleses de “play” y “game”: “competencia”, “entretenimiento”, etcétera). De ese modo, para algunos autores la línea de fuerza es la que opone a los juegos “no-racionales” con los “racionales” —y, en esta polaridad, la profesionalización de las actividades deportivas supone un punto crítico en la transición entre uno y otro polo—; en otros, el clivaje estará dado por la tensión entre libertad y coerción en la relación entre juego y las reglas a las que debe someterse”. (Daniel Sazbón en “Fútbol y ciencias sociales: problemas e intersecciones”, trabajo que integra la investigación “Fútbol y sociedad. Prácticas locales e imaginarios globales”, del cual son compiladores los sociólogos Matías Godio y Santiago Uliana editado por la Universidad de Tres de Febrero. Sazbón es historiador egresado de la UBA, donde ejerce cátedra, y con maestría en Ciencias Sociales de FLACSO. Integrante de la ONG “Salvemos al fúbol”).
“La ubicación del deporte dentro de la familia más amplia de las actividades lúdicas implica el problema de definir sus características distintivas que permiten recortarlo en el marco de este universo; no es de extrañar que se encuentren aquí los principales intentos de conceptualización del deporte a partir de señalar su cercanía o distancia con respecto a términos vinculados como “juego” (en su doble carácter referido por los términos ingleses de “play” y “game”: “competencia”, “entretenimiento”, etcétera). De ese modo, para algunos autores la línea de fuerza es la que opone a los juegos “no-racionales” con los “racionales” —y, en esta polaridad, la profesionalización de las actividades deportivas supone un punto crítico en la transición entre uno y otro polo—; en otros, el clivaje estará dado por la tensión entre libertad y coerción en la relación entre juego y las reglas a las que debe someterse”. (Daniel Sazbón en “Fútbol y ciencias sociales: problemas e intersecciones”, trabajo que integra la investigación “Fútbol y sociedad. Prácticas locales e imaginarios globales”, del cual son compiladores los sociólogos Matías Godio y Santiago Uliana editado por la Universidad de Tres de Febrero. Sazbón es historiador egresado de la UBA, donde ejerce cátedra, y con maestría en Ciencias Sociales de FLACSO. Integrante de la ONG “Salvemos al fúbol”).
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora