Acusan de narcotráfico a las FARC

La fiscalía colombiana dictó histórica imputación



BOGOTá (DPA) - La cúpula de las FARC, incluido el jefe guerrillero Pedro Antonio Marín (alias "Tirofijo"), fue acusada ayer por la Fiscalía colombiana de los delitos de narcotráfico y concierto para delinquir, en una histórica decisión que abre la posibilidad para que Estados Unidos solicite la extradición de líderes rebeldes.

La medida fue adoptada por un fiscal de la Unidad Nacional Antinarcóticos y de Interdicción Marítima basado en los resultados de la operación "Gato Negro", desplegada entre enero y abril de 2001 en los selváticos departamentos de Guanía y Vichada Ese operativo, efectuado por el Ejército y la Fiscalía, puso al descubierto la vinculación del grupo subversivo con actividades del negocio de la cocaína en las poblaciones de Barranco Minas, Guerima y Puerto Príncipe "Por orden directa del secretariado de las FARC, al frente de dichas operaciones de narcotráfico estaba Tomás Molina Caracas, alias 'El Negro Acasio', quien tenía como socio a Fernando Da Costa, alias 'Fernandiño', expulsado a Brasil después de ser capturado por el Ejército colombiano en las selvas del Guanía", reza un comunicado del ente acusador La decisión, que por primera vez abre las puertas para un juicio por narcotráfico contra los dirigentes guerrilleros, afecta a Marín, también conocido como "Manuel Marulanda Vélez", y al jefe militar de las FARC, Jorge Briceño, alias "Mono Jojoy" Además fueron acusados Germán Briceño ("Grannobles"); Tomás Molina Caracas ("Negro Acacio"); Didier Ríos ("Nenguere"); Yesid Ríos ("El Enano") y Ricardo Arbeláez Ríos ("Tuti"). Silvia Lacouture fue acusada por lavado de activos, se informó La Fiscalía reveló, asimismo, que en los libros de contabilidad incautados se descubrió que solamente entre enero y marzo de 2001, los frentes 10 y 16 de las FARC recibieron por operaciones de narcotráfico unos 14 mil millones pesos (4,9 millones de dólares) Los gobiernos de Bogotá y Washington han acusado a las guerrillas y los paramilitares colombianos de financiar sus acciones con el narcotráfico.

BOGOTA (AFP).- Colombia pondrá en marcha un ambicioso plan de lucha contra los secuestros que incluye la creación de un sistema de inteligencia con equipos de alta tecnología, el fortalecimiento de la acción militar y el asesoramiento extranjero, al cual EE.UU. aporta 25 millones de dólares La estrategia busca frenar a una de las expresiones más crudas de la violencia generalizada que soporta Colombia, donde en el último lustro hubo una media de 3.000 secuestros por año, según cifras oficiales y de entidades privadas, que señalan que cada día son plagiados en promedio siete adultos y un menor El programa prevé la compra de equipos de alta tecnología y la creación de una central de información para coordinar las acciones contra los secuestradores, así como el fortalecimiento de los Gaula -comandos de élite del Ejército y la Policía especializados en rescate-, según el vicepresidente Francisco Santos. De acuerdo con Santos, el plan será financiado con una ayuda estadounidense de 25 millones de dólares, que ya está siendo desembolsada.

"La idea es tener un sistema de información que permita acumular las experiencias e informaciones que son entregadas por las víctimas y los familiares a los grupos Gaula, a fin de conocer cada vez mejor el accionar de los secuestradores y desarrollar mejores operaciones", indicó. Santos precisó que el próximo lunes llegará a Bogotá un experto estadounidense para asesorar a las autoridades colombianas en la implementación de la estrategia.

Según se indicó, los equipos que se comprarán tendrán capacidad de interceptar teléfonos móviles, buscapersonas y radios de comunicación, así como de elaborar retratos hablados de secuestradores y fichas técnicas con los datos morfológicos de las víctimas. Asimismo, los grupos antisecuestro recibirán instrucción en temas como sicología, construcción de redes de información, utilización de inteligencia electrónica y operaciones.


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