Acusan por agresiones a un policía en Cuenca XV

Los incidentes derivaron tras un robo que sufrió el propio denunciado. Los vecinos dijeron que hubo seis heridos, entre ellos niños.

Por Redacción

NEUQUEN

El robo en la vivienda de un policía que vive en Cuenca XV desató una serie de agresiones en la madrugada de ayer. Los vecinos aseguraron que el efectivo junto a dos adolescentes los golpeó, hirió a varios chicos y amenazó de muerte a dos familias.

Todo comenzó a las 17:30 cuando la vivienda de la manzana G fue robada. “Se actuó de oficio por el hecho que sabemos ocurrió en la casa de un efectivo policial, que no es de esta comisaría”, explicó el titular de la Comisaría 18, el comisario Gustavo Delaloye.

Poco después los vecinos aseguran que el policía damnificado encontró el joven que le había robado y tras propinarle numerosos golpes en medio de la calle y delante de los vecinos, el padre del joven le devolvió los elementos que le habían robado.

Todo estuvo tranquilo en el barrio hasta que a las 4:30 de la mañana de ayer una piedra destrozó la ventana del frente de la casa de Margarita González.

La mujer estaba durmiendo con su hijo de 12 años, pero sus dos hijos mayores de 14 y 17 miraban televisión en el lugar en donde entró la enorme piedra.

“Saltamos de la cama y estaba este policía en la ventana. Con el arma siguió rompiendo los vidrios y en eso fue que a mi hijo de 12 uno de los vidrios le pegó en la cara y le cortó la mejilla”, contó la mujer, mientras el pequeño que parece más chico aún mostraba el rostro vendado.

Allí comenzó lo peor porque los hijos de Margarita abrieron la puerta. “Al más grande, le dio una piña en la cara y le metió el arma en la panza”, relató aún alterada. Agregó que al del medio le hizo un corte en la mano.

Desde la casa de enfrente Eduardo Marín ya había llamado a la policía, que llegó rápidamente pero para sorpresa de los vecinos dejó ir al agresor.

Desde la Comisaría 18 coincidieron con el relato de los vecinos.

“Estamos tratando de determinar la identidad del principal agresor, porque eran tres, pero sería un policía”, dijo el comisario Delaloye

Agregó que “no comprendo por qué pero parece que el personal de esta comisaría lo dejó ir”.

Las agresiones no terminaron allí. Delante de los efectivos policiales arremetió contra Marín y lo amenazó de muerte diciéndole “andá comprando cajones para toda tu familia”.

Media hora más tarde Raúl Soto fue sorprendido por un hombre, el mismo que tras derribar su puerta le causó cortes en la cabeza con el arma y golpeó a sus dos hijos de 14 y 17 años. “Decía fueron estos pibes, pero no se le entendía bien porque parecía drogado”, agregó Soto.