“Al mundo no le importa si la gente muere como ayer en Lampedusa”

ASÍS, Italia.- El papa pidió ayer el cese de las guerras en Siria y Medio Oriente y rindió homenaje a los cientos de inmigrantes africanos muertos en un naufragio en el sur de Italia, en su primera visita a Asís, la ciudad de San Francisco, santo de los pobres y de la paz. “Hoy es un día de lágrimas”, proclamó Francisco al recordar a las víctimas del naufragio frente a la isla siciliana de Lampedusa. Al mundo “no le importa si la gente debe huir de la esclavitud, del hambre, buscando la libertad y mueren como ayer en Lampedusa”, lamentó el papa. La peregrinación del papa a Umbría tuvo un fuerte valor simbólico. En la sala donde Francisco de Asís se despojó en el siglo XIII de sus ropajes de joven rico hasta quedar desnudo, Francisco se reunió con los pobres de la ciudad para pronunciar un discurso sobre la necesidad de austeridad dentro de la Iglesia, a la que desea “pobre y para los pobres”. “Te pedimos, Francisco, que nos enseñes a ser instrumentos de la paz”, suplicó el papa ante unos 100.000 peregrinos, entre ellos el primer ministro italiano Enrico Letta. Al llegar a Asís, el papa se reunió con unos 80 minusválidos físicos y mentales, a los que saludó uno a uno, hablándoles, acariciándolos y abrazándolos. (AFP)


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