Alarmante pedido de testigos (des)protegidos

Quedaron solos en otra ciudad, sin casa ni trabajo.

Por Redacción

Archivo

BARILOCHE.- Un matrimonio de Bariloche permanece en otra ciudad de la provincia, viviendo con unos conocidos y temiendo por sus cinco hijos, que están refugiados en la casa de otros allegados porque el programa de Testigos Protegidos de la provincia los dejó sin casa hace dos meses y no les aseguró el acceso a un trabajo para insertarse en su nuevo destino.

Ayer, en esta ciudad, una familiar directa de los afectados le reclamó por la situación al gobernador Alberto Weretilneck, quien le dijo que tratará de encontrar una solución con el ministro de Seguridad Gastón Pérez Estévan, pero –según aseguró la mujer– le pidió que mantuviera “reserva” sobre la situación.

Uno de los integrantes de esa familia fue testigo circunstancial de la balacera que terminó con la vida de Paula Vera, en abril de 2013, y desde entonces se convirtió en blanco de amenazas de muerte. La vida de la familia se volvió un calvario. Incluso desconocidos balearon e incendiaron la casa y la despensa que tenían en el barrio 28 de Abril, dejándolos en la calle.

Entonces el gobierno provincial los trasladó a otra ciudad bajo el programa de protección de testigos y les proveyó una vivienda hasta hace dos meses, cuando concluyó el contrato de alquiler que no fue renovado ni reemplazado.

La familiar de los testigos dialogó con Weretilneck al término de un acto partidario para pedirle la asistencia de la provincia ante el desesperante cuadro que atraviesan. Pero la joven, disconforme con la respuesta, relató a “Río Negro” que el mandatario sólo le dio “excusas” y le pidió reserva.

El matrimonio con los hijos fue acogido por personas a las que conocieron en la iglesia a la que acudían. Ellos les hicieron lugar en una casa de familia pero no quedaba lugar para los cinco hijos, que ahora están en otro lugar. “Los nenes no se merecen no tener un hogar y estar lejos de los padres”, advirtió la mujer, que se mostró indignada con la respuesta oficial pues aseguró que el Weretilneck accedió a desgano a buscar una solución pero le advirtió que su familia debía quedarse “tranquila” a cambio de que se les mantenga la protección. “En ese momento me enojé y le pregunté si me estaba cargando, porque ellos ahora no tienen nada, están en la calle”, dijo.

La joven aseguró que todos los involucrados están subsistiendo con mucha dificultad y que la pareja busca desesperadamente un trabajo en su nueva ciudad, porque “a Bariloche no pueden volver”. “Si vienen lo van a matar y tenemos miedo”, explicó la mujer.

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