Alternativas en la zona para pescadores «gasoleros»
El permiso para el río Negro cuesta 5 pesos la temporada.
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CIPOLLETTI (AC) – No hace falta tener una cuatro por cuatro ni costosas equipos de mosca ni pagar un permiso de 20 pesos, mucho menos viajar kilómetros por la ruta. Para pasar un día de pesca en el Alto Valle basta con desembolsar una pequeña cantidad de dinero y recorrer un corto trecho hasta el río Negro.
Desde el año pasado, los pescadores «gasoleros» de los tres valles del caudaloso río Negro tienen alternativas muchísimo más baratas.
Cierto es que esos ejemplares de Arco Iris y Marrón que suelen aparecer en el diario o en las publicidades de cañas y «reeles», no acostumbran nadar por los cursos inferiores de los ríos de la región, pero hay, como en todo, excepciones.
Las historias que cuentan los pescadores del río Negro -siempre susceptibles de ser pasadas por el tamiz de los refutadores- corroboran la existencia de interesantes piezas de las truchas más codiciadas en cercanías a la confluencia de los ríos Limay y Neuquén.
Los pescadores «gasoleros» son aquellos que con una sencilla caña, un modesto reel y un par de señuelos, apenas tiene tiempo y recursos para dedicarle una tarde cada tanto a la paciente disciplina de la pesca.
Los hay más humildes: el «tarrito» es una de las artes de esta disciplina que acepta el Reglamento de Pesca Continental Patagónica.
Este año, este tipo de pescadores se encontró, para colmo, con una serie de restricciones nuevas y de áreas exclusivas reservadas para a la modalidad de la «mosca» o «fly cast».
«Desde la presente temporada se pone en vigencia un permiso especial y específico para los residentes en las localidades aledañas al río Negro», se anuncia en el apartado correspondiente del reglamento.
Como las normas se distribuyen junto con los permisos, todos los pescadores que desarrollan la actividad en regla pueden conocer la novedad en el anexo de la provincia de Río Negro.
Salvo en los ambientes de pago diferencial, para pescar en la Patagonia debe comprarse un permiso que cuesta 5 pesos por día o 20 por la temporada. Esto, claro, para los residentes en el país.
En cambio, el permiso de pesca para el río Negro cuesta tan sólo 5 pesos y tiene vigencia hasta la finalización de la temporada.
Los permisos de pesca para el río Negro deberían poder comprarse en los mismo lugares donde se venden los comunes.
Desde la confluencia del Limay y el Neuquén hasta el puente de Valle Azul, se permite pescar diariamente 10 percas, 20 pejerreyes y 2 truchas.
Desde Valle Azul hasta Pomona, los límites son los mismos, salvo en el caso de la trucha, que se reduce a la mitad.
Y en el curso inferior, pueden pescarse como máximo 2 percas y 20 pejerreyes.
En todos los casos, las truchas deben ser liberadas.
Alberto Molteni, de la subcomisión de pesca del club Cipolletti, contó a este medio que es mucha la gente de la región que va a pasar una tarde de pesca en el río Negro, aunque desalentó a aquellos que esperan encontrar gran cantidad de Arco Iris o Marrones.
El subdirector de Pesca de la provincia, Raúl Cardón, dijo que, aunque no se trata de ambientes como los de la cordillera, en el río Negro, desde la Confluencia hasta Villa Regina, pueden encontrarse truchas.
Hasta con tarrito
A muchos pescadores les basta con un poco de tanza, un señuelo y… una lata. Aunque parezca rudimentario, esta última modalidad, llamada «tarrito», está considerada en el reglamento como un «arte de pesca».
El «fly cast» y «mosca» consiste en un «señuelo denominado mosca, unido a una línea especial para mosca también denominada «cola de ratón», a través de un tramo de nylon o similar denominado «leader», lanzada por una caña apropiada para esa modalidad; el peso de lanzamiento está dado por la línea y no por el señuelo».
Con esta modalidad, los movimientos del pescador están orientados a lograr que la «mosca» permanezca siempre en el aire.
Con el nombre «spinning» se denomina la «utilización de un señuelo artificial de cualquier tipo (llamado cucharita), unido a una línea de nylon monofilamento o similar; el peso para el lanzamiento está dado por el señuelo u otro adminículo y no por la línea». Además, puede utilizarse para hacer «trolling», que es una técnica similar al «spinning», pero desde una embarcación. El «tarrito» es la opción más «gasolera», pero requiere mucha técnica porque el arrastre del señuelo se hace a mano, prescindiendo de un reel.(AC)