Análisis: Audiencias públicas vacías y el gradualismo
Las desprolijidades administradas por el ministerio de Energía, que conduce Juan José Aranguren, para avanzar en la quita de subsidios y recuperar los cuadros tarifarios de la luz y el gas empujaron a un descontento generalizado que se sintetizó con un “No al tarifazo”. Incluso el tema fue judicializado y la Corte Suprema ordenó la realización de audiencias públicas.
La primera convocatoria, el 7 de diciembre, se convirtió en una tribuna más política que popular y motivó protestas, estrategias del gobierno para evitar supuestas turbas y un listado interminable de expositores. Sin embargo ese compromiso inicial se esfumó en la segunda convocatoria. El viernes pasado las salas de exposición estuvieron totalmente vacías. El gradualismo siguió su camino.