Añelo aún espera el derrame
Desde la cámara de comercio dicen que mejora la economía, pero aseguran que la calidad de vida empeora.
Cualquiera que no haya pasado por Añelo en los últimos meses se sorprendería de los avances inmobiliarios privados que están próximos a consolidarse. Al mismo ritmo el comercio local creció duplicando mostradores locales, puestos de trabajo y volúmenes de recaudación. Sin embargo, la calidad de vida de sus habitantes no ha mejorado con la misma velocidad que le imprimió a la localidad el desarrollo de los no convencionales. De los 1.000 millones de pesos, del acuerdo YPF-Chevron, que para la ciudad financiarán 60 obras, hace un par de meses apenas se destrabaron los primeros fondos con la intervención de Nación –45 millones– para las primeras nueve obras. La anécdota de los altos precios de los alquileres y el único hotel abarrotado de pasajeros sigue sin cambios, pese a que entre las obras privadas que avanzan dos son de hospedaje. Lo mismo ocurre en relación con la oferta educativa o salud, para la que recientemente se construyen las casas de los médicos del único centro de atención local. Desde el gremio ATEN se aportó el último dato que pintó el complejo cuadro de situación, al señalar que el 90% de los docentes no reside en la localidad. A eso se sumaron crecientes denuncias por hechos delictivos a los que, según cuentan sus vecinos, no estaban acostumbrados. Crecimiento a dos ritmos “Un crecimiento económico hay porque, en mi caso, tuve que contratar más empleados. El dueño del mercado, por ejemplo, pudo ampliarlo y otros comerciantes cambiaron sus autos o camionetas. Pero esto no ocurre de igual manera para los servicios públicos o las alternativas para nuestras familias o hijos”, explica Favio Giménez, secretario de la Cámara de Comercio local. Durante las primeras horas de la mañana y hasta entrada la tarde, el tránsito de camiones de cargas y transportes de pasajeros es incesante. Hasta allí se concentra la mayor porción de los 3.000 vehículos que se mueven diariamente por las rutas petroleras de la cuenca. El cálculo para las horas pico es de 1.500 por hora. Sólo el principal desarrollo de YPF, el yacimiento Loma Campana, donde está montado el primer clúster no convencional fuera de Estados Unidos, ya tiene al menos 700 operarios con residencia en la localidad. Aquel pueblo de menos de 3.000 habitantes –según en el último Censo nacional– ya duplica su población estable que duerme allí y se multiplica exponencialmente durante la jornada laboral. “A mí me encanta el rugby y mis hijos no pueden jugarlo acá porque sólo hay fútbol. Lo mismo si quisieras que tus hijos hagan un idioma o practiquen un instrumento. Son cosas que el progreso económico no resuelve en sí mismo”, comenta Giménez, quien usa una frase para graficar el panorama que ve en los últimos meses, tras 20 años en la localidad: “El movimiento hoy es muy grande en Vaca Muerta, pero todavía vemos que es de paso”.
Las actividades se multiplicaron pero todavía son “de paso”.
EFECTOS Negativos DEL BOOM