“Animarse a hacer”

Por Redacción

En todos los órdenes de la vida es sumamente importante animarse a hacer, a intentar, a buscar cambios. Si no te animás, si no pedís, si no te la jugás por lo que querés, es difícil lograr lo tan ansiado. Hoy día nadie te viene a buscar, por más que seas una persona honorable, responsable y talentosa. Hay mucho orgullo, mucha mezquindad, en aquellos que están viendo algo en vos pero no destacan nunca tus cualidades. Años atrás las personas eran valoradas, miradas atentamente, reconocidas por sus excelentes características personales. Y si no, pregúntenles a quienes hoy tienen más de 65 años. Ellos narrarán las incontables posibilidades de desarrollo personal de cuando eran jóvenes, porque si solicitaban trabajo las puertas estaban abiertas para todos, o al menos para la inmensa mayoría. Los humanos hemos cambiado hasta en esto, lamentablemente. De cualquier modo, insisto, hay que animarse a hacer, a demostrar que servís, que calificás ante la mediocridad que te rodea. Si te quedás en tu casa, nadie vendrá a buscarte. Si creés que por contar con excelentes pergaminos, por haber cursado distintos niveles académicos, por ser una persona cordial y bondadosa, por reunir antecedentes intachables te llamarán, pues estás cometiendo un gran error. Los tiempos cambiaron, numerosos seres humanos piensan que, si sos muy inteligente o capaz para realizar determinadas tareas, les vas a quitar el puesto laboral. Eso es, ni más ni menos, haber perdido la propia confianza o exhibir notable inmadurez. Suena raro esto, pero es producto de mentalidades cerradas, subdesarrolladas, que explican de algún modo por qué prevalece la mediocridad en la querida Argentina. Marcelo Malvestitti, DNI 18.242.927 Rosario

Marcelo Malvestitti, DNI 18.242.927 – Rosario