Apareció muerto el ex vicepresidente de Enron

Se trata de Cliff Baxter y sería un aparente suicidio. Nadie desecha la hipótesis de homicidio.



WASHINGTON- El aparente suicidio del ex vicepresidente de Enron que había criticado los oscuros manejos de la empresa en bancarrota añadió ayer drama a una historia cada vez más turbia en la que se mezclan millonarias cantidades y la política.

John Clifford Baxter, de 42 años, fue hallado muerto ayer de un disparo en la cabeza en el interior de un auto estacionado en un suburbio de Houston, y junto al cadáver había una nota en la que indicaba su voluntad de quitarse la vida, informó la policía local.

Por ello, las autoridades trabajan con la hipótesis inicial de un suicidio, según la policía, que indicó que no había indicios de violencia o de cualquier elemento que pueda apuntar a un homicidio. Pero, debido a la trascendencia de la crisis política acaecida a partir de su quiebra nadie descarta un asesinato.

En una conferencia de prensa, un portavoz policial evitó dar detalles debido a que continúan investigando el asunto y se limitó a decir que el coche de Baxter estaba aparcado en una mediana "como si fuera a realizar un giro".

Conocido como Cliff Baxter, el ex ejecutivo de Enron figuraba en la lista de potenciales testigos que pensaban entrevistar los investigadores que siguen la quiebra, la mayor de la historia empresarial de Estados Unidos.

La bancarrota de la empresa energética es investigada por el Departamento de Justicia, la Comisión del Mercado de Valores y diez comités del Congreso

Baxter fue vicepresidente de la compañía hasta su dimisión, en mayo pasado, decisión explicada porque quería pasar más tiempo con su familia. Enron confirmó la muerte de Baxter en un comunicado, en el que señaló que "estamos profundamente entristecidos por la trágica pérdida de nuestro amigo y colega".

La ex ejecutiva de Enron Sherron Watkins, que había avisado de los graves problemas de la empresa debido a su elevado riesgo financiero, señaló en una carta, fechada en agosto, que Baxter había criticado ciertas prácticas ante el entonces presidente, Jeff Skilling. "Baxter se quejó ampliamente a Skilling y a todo el que quisiera escucharle sobre lo poco apropiado de nuestras transacciones", señaló la carta.

Las audiencias del Congreso comenzaron el jueves y tratan de desentrañar, al igual que la investigación del Departamento de Justicia, si Enron y su compañía auditora, Andersen, violaron leyes con una serie de medidas de ingeniería financiera y contable para ocultar pérdidas y mantener al alza el valor de las acciones. (EFE, ANSA)

Casi todos cobraron

WASHINGTON- Se calcula que 212 de los 248 parlamentarios miembros de las comisiones que investigan la quiebra de la ENRON recibieron financiamientos del ex gigante de la famosa empresa de energía o de su compañía contable Andersen, reveló The New York Times.

El dato evidencia el complejo cruce de relaciones entre los investigadores del Congreso y las compañías estudiadas.

Los 20 senadores que recibieron las mayores donaciones son todos miembros de la comisión que investiga en este momento la clamorosa quiebra.

Lo mismo ocurre con los 20 senadores que encabezan la lista de las donaciones de la Andersen, empresa contable que certificó los balances falsificados de la Enron y destruyó miles de documentos relativos a la cuestión. En total, la empresa regaló más de 2 millones de dólares a los miembros del Congreso.

De los 57 miembros de la Comisión de Energía de la Cámara que abrió el jueves las audiencias sobre la destrucción de documentos, 43 recibieron financiamientos y 52 obtuvieron contribuciones de la Andersen.

El llamado de algunos especialistas a los miembros del Congreso de recusarse, si estaban en la lista de beneficiados de las dos empresas, no fue escuchado.

Algunos parlamentarios se liberaron de las embarazosas contribuciones donando el equivalente al fondo para empleados. El ministro de Justicia John Ashcroft que también se encuentra en la lista de los que reciben financiamientos se recusó. (ANSA)

Hubo información privilegiada

Algunos ejecutivos de Enron Corp. ENRNQ.PK atrajeron a varios inversores acaudalados a una de las sociedades que contribuyeron al colapso de la comercializadora de energía, con las perspectivas de que podrían duplicar su inversión en algunos meses, publicó el diario The New York Times en su edición online del viernes.

Archivos confidenciales de una sociedad de Enron llamada LJM2 revelan que algunos ejecutivos de la empresa ofrecieron información privilegiada sobre Enron y sus sociedades no registradas en libros de contabilidad, información que negaron a los accionistas de la compañía, indicó el diario neoyorquino.

Ni Enron ni la firma Merrill Lynch and Co. Inc. MER.N, que suscribió la oferta de LJM2, estaban disponibles inmediatamente para hacer comentarios sobre la información publicada en el diario.

Decenas de bancos, firmas de inversión, fondos de pensión e inversores institucionales fueron invitados a invertir en LJM2 hace un poco más de dos años, y a todos se les otorgaron los datos confidenciales sobre la magnitud de las transacciones fuera de los libros de contabilidad de Enron, pero no podían compartir la información con sus clientes, indicó el Times.La sociedad LJM2 fue establecida, en parte, para invertir en entidades que Enron controlaba y para comprar inversiones que Enron no quería registrar en sus libros, agregó el diario.

"Enron frecuentemente tiene acceso a oportunidades de inversión que no son accesibles a otros inversores", publicó el Times al citar el memorando de colocación privada de LJM2.

También denunciaron ayer que d Enron operó en México por medio de 60 empresas "fantasmas" y habría influido en el diseño del plan de privatización del sector eléctrico y que el Consejo de Seguridad Nacional medió con India en la negociación de Enron. (EFE)

La quiebra provocó reacción hacia la política del dinero

WASHINGTON - El escándalo alrededor del colapso del gigante energético Enron, que goza de buenas relaciones políticas, ha añadido combustible al proceso de purga para liberar a los políticos estadounidenses de la influencia del dinero.

La bancarrota del 2 de diciembre, por la que miles de trabajadores y accionistas perdieron su seguros de vida, ha puesto a la luz una vez más las relaciones que existen entre el gobierno e intereses especiales que, según los más críticos, van minando la democracia.

El jueves, cuando un comité del Congreso comenzó a poner en la palestra a contables que destruyeron documentos incriminatorios, los reformadores celebraron una pequeña victoria sobre las políticas del dinero.

Un proyecto de ley de los demócratas sobre una reforma de la financiación de las campañas electorales recibió el apoyo suficiente de los republicanos para forzar un debate sobre la compra de influencia.

Una escapatoria para los partidos políticos es usar este dinero para pagar anuncios publicitarios en los que promueven o atacan a candidatos pero evitan decir a los espectadores por quién votar.

Las elecciones se han vuelto muy caras en Estados Unidos, donde los candidatos al Congreso no reciben financiación del Estado.

Muchos creen que la financiación particular tiene un precio, ya que los principales donantes la usan para ganar acceso y quizá un trato favorable en el Congreso. Otros argumentan que las donaciones políticas son una forma de discurso libre con el que los donantes expresan su apoyo a candidatos cuyas posiciones comparten.

Enron, la mayor compañía que comercializaba energía antes de desmoronarse entre una montaña de deudas ocultas, donó mucho dinero a los dos partidos. Desde 1996 fueron 2,7 millones de dólares en calidad de finaciación no destinada a campañas electorales.

Su jefe ejecutivo, Kenneth Lay -quien dimitió esta semana que haya contribuido con el presidente Bush. Enron y Lay financiaron generosamente a una serie de importantes congresistas republicanos, entre los que se encuentra el ex senador John Ashcroft, quien como fiscal general se ha inhibido en la investigación. (DPA)


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