«La vaca todavía dice mu»: La divertida charla entre los albañiles y la arquitecta que hizo el asado de obra
La arquitecta salteña Fabiana Sánchez sorprendió a los obreros en el clásico asadito de los viernes. Se puso la Diez: no solo los invitó sino que se hizo cargo de la parrilla a pura sonrisa y buena onda. ¿El resultado? No te lo pierdas...

El asado de los viernes en la obra es un rito que se respeta, siempre, claro, que la economía lo permita en la Argentina. A veces los obreros hacen una vaquita para pagarlo y otras los invitan los profesionales. Pero en Salta, la arquitecta Fabiana Sánchez fue más alla: aparte de invitarlo se puso al frente de la parrilla para agasajar a los trabajadores. No pudo haber tenido una idea mejor…
Claro que bajarse del plano para agarrar las pinzas de la parrilla no iba a ser gratis. En el folclore de la construcción, el derecho de piso se paga con humor, y el video de la arquitecta con los albañiles es un verdadero festival de bromas.Que ella misma propuso:
–Hoy cambiamos los roles y las órdenes las dan ustedes -dijo y les guinó un ojo.
«Apure arquitecta, que los changos están con hambre»
Al principio, los muchachos la miraban con una sonrisa. Y después también. Porque el ambiente era distendido mientras se cocinaban las tiras y los choris.
-Apure arquitecta, que los changos están con hambre -dijo uno de los muchachos, entre el humo y las risas.
-Arquitecta, mire que la vaca todavía dice mu. Apure el fuego como usted nos dice que apuremos la obra -dijo otro a su derecha mientras Fabiana, en cuclillas, acomodaba las brasas.
-Lo que pasa es que se complicó porque no vino uno, como siempre me dicen ustedes -devolvió el guante Fabiana. Más carcajadas entre la humareda.
Liderazgo con olor a leña y chimichurri
Más allá de los bromas que van y vienen, el almuerzo fue un golazo de empatía. En un ambiente históricamente rígido, masculino y jerárquico, esta arquitecta salteña encontró en el choripán y la carne la mejor herramienta de recursos humanos: el respeto mutuo a través del compañerismo, el buen humor y un delicioso asadito de obra.
Hoy, el almuerzo de los viernes es el momento más esperado de la semana. Fabiana ya se ganó su lugar en la parrilla y también el mejor elogio: «¡Un aplauso para la asadora!»

El asado de los viernes en la obra es un rito que se respeta, siempre, claro, que la economía lo permita en la Argentina. A veces los obreros hacen una vaquita para pagarlo y otras los invitan los profesionales. Pero en Salta, la arquitecta Fabiana Sánchez fue más alla: aparte de invitarlo se puso al frente de la parrilla para agasajar a los trabajadores. No pudo haber tenido una idea mejor...
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