Asaltan y hieren a esposo de víctima de triple crimen

Por Redacción

ROCA (AR).- Juan Carlos Widmer, esposo de una de las mujeres asesinadas en el 2003 en Cipolletti en la denominada “Masacre del Laboratorio”, recibió ayer un “puntazo” en su pierna derecha durante un asalto ocurrido en un consultorio médico de Roca. “Estoy bien, sólo hice lo que no se debe hacer nunca en este tipo de situaciones”, dijo la víctima quien aseguró que en un momento se puso a discutir con uno de los delincuentes que lo lesionó con un cuchillo. El atraco ocurrió ayer, minutos después de las 14, cuando dos sujetos –un mayor y un menor de edad– ingresaron al laboratorio IPID (Instituto Patagónico de Diabetes, Endocrinología y Clínica Quirúrgica) en Villegas 301. A esa hora se encontraban en la recepción una de las secretarias, pacientes y Juan Carlos Widmer quien es visitador médico y desarrollaba su tarea habitual. Uno de los delincuentes exhibió un revólver mientras que el otro portaba un cuchillo. Widmer reconoció que entabló un fuerte cruce de palabras con uno de ellos, quien finalizó el diálogo aplicándole un puntazo en una pierna. La situación se tensó más cuando los delincuentes comenzaron a exigir la recaudación de los consultorios, que apenas superaba los 300 pesos. A Widmer también le llevaron otros 400 pesos. Finalmente los delincuentes escaparon con la magra recaudación, aunque la policía todavía no logró establecer si lo hicieron en un vehículo o simplemente escaparon a la carrera de las inmediaciones. Widmer era el esposo de Alejandra Carbajales, la mujer que el 23 de mayo del 2002 fue asesinada brutalmente junto a Carmen Marcovecchio y la bioquímica Mónica García, en un laboratorio de la ciudad de Cipolletti. Los crímenes todavía están impunes y la causa prescribirá en 2014 en caso de que no se produzca ningún avance. Por este hecho fue condenado y luego absuelto David Sandoval, quien recuperó su libertad en el 2010 por orden de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.