Atrapan en Buenos Aires a sospechoso de un crimen

Se trata de un joven nativo de Paraguay al que se lo vincula con el asesinato ocurrido en la toma 2 de Mayo en octubre del año pasado.

Por Redacción

NEUQUÉN (AN).- Lo encontraron en un campo de producción de kiwi, a cientos de kilómetros de esta ciudad. Vivía en una comunidad de compatriotas, escondido. Había dejado atrás aquella noche de excesos que terminó con un asesinato. Pero en medio de la noche lo atrapó la policía, y por estas horas se gestionaba su traslado para saldar cuentas con la Justicia neuquina. El 26 de octubre de 2014, Alcides Guerrero Britez, un ciudadano paraguayo de 23 años, se juntó a tomar y charlar con dos conocidos en la toma 2 Mayo. Bebieron bastante y en un momento hubo una discusión. La historia terminó mal, con Fernando Cristaldo Vera muerto de una puñalada en el pecho y el albañil guaraní huyendo esa misma noche con paradero desconocido. Desde ahí, Guerrero Britez pasó a ocupar la lista de prófugos de la justicia neuquina. Hasta el lunes por la noche, cuando una comisión de tres efectivos del Departamento de Seguridad Personal de la policía lo detuvo al salir del campo de kiwi, en la pequeña localidad de Roberto Payró, que depende del partido de Magdalena y se conforma por campos y un puñado de habitantes (65 en el último Censo de 2010). De acuerdo a fuentes policiales, Guerrero Britez se dirigía “a un centro de esparcimiento que existe cerca del campo” cuando vio llegar a los tres efectivos neuquinos, acompañados por un grupo de colegas bonaerenses. Fue tarde para volver a escapar, como la había hecho en octubre del año pasado, cuando dejó su casa del barrio Cuenca XV. Las tareas de inteligencia de la policía neuquina se basó en escuchas telefónicas y un contacto que el paraguayo dejó aquí en la zona. Cuando tuvieron certezas de que estaba en esa localidad del noreste bonaerense, viajaron hacia allí. Llegaron el domingo pasado, volvieron a chequear la información, hicieron “tareas de campo” y detuvieron al prófugo el lunes antes de las 22. Hasta ayer, Guerrero Britez se encontraba detenido en una dependencia policial de la localidad de Vieytes, cercana a Payró, donde tenía algún conocido y encontró refugio. Se cree que hacia allí viajó después del hecho de sangre ocurrido en la casa de Cristaldo Vera. Los dos paraguayos, el hombre asesinado se especializaba en la elaboración de ladrillos y ocupaba a quien acusan como su victimario. De acuerdo a las mismas fuentes, Cristaldo Vera, Guerrero Britez y otro hombre tomaban y charlaban cuando ocurrió el desenlace fatal. El tercero en cuestión habría contado todo lo ocurrido.

Caso Guerrero Britez


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