Bariloche despierta los sentidos

En un fin de semana largo, con tres días para disfrutar, la ciudad andina tiene de todo para ofrecer porque la temporada sigue con todas sus propuestas.



La ladera Norte del cerro Catedral es la primera que se habilita este domingo de elecciones. (Archivo)

La ladera Norte del cerro Catedral es la primera que se habilita este domingo de elecciones. (Archivo)

1. Olfato

Caminar la calle Mitre ofrece el aroma dulzón que emanan las tradicionales chocolaterías artesanales del microcentro de la ciudad. Estas tiendas, que se destacan por el diseño y el colorido de su packaging, invitan a degustar el sabor genuino del chocolate de Bariloche, un sello que se hizo famoso en todo el mundo a pesar de que el producto madre, el cacao, llega de otras latitudes.

Las grandes chocolaterías como Del Turista, Rapa Nui, Frantom y Mamushka tienen coquetos cafés para sentarse a disfrutar además del chocolate, de exquisita pastelería.

Una exquisito clásico.

$ 1200

es el precio promedio del kilo de chocolate artesanal. El valor depende de la fábrica.

2. Oído

La nieve encierra un particular sonido. A pesar de que cuando se producen nevadas el silencio es el que reina, el sonido de los pasos al pisar o deslizarse en esquíes en el cerro Catedral, tiene un encanto especial y es más atractivo al ser visitante.

En el centro de esquí de Bariloche hay unos 40 medios de elevación para recorrer la montaña. Se puede acceder como peatón por el Cable Carril por 810 pesos el pase (mismo valor adultos y menores). Para esquiadores el pase diario cuesta 2.240 pesos (1.860 pesos menores).

Descenso a pura adrenalina en el cerro Catedral.

3. Tacto

En el cerro Otto se puede tocar la nieve y jugar. Es un atractivo ideal para las familias porque hay variedad de actividades por fuera del esquí.

Una de las opciones es deslizarse en trineo para ir literalmente sentado sobre la nieve en circuitos con pendientes y curvas que ofrecen diversión.

En la cumbre el Teleférico Cerro Otto tiene pistas para adultos y chicos por separado. El ascenso en la cabina cuesta 800 pesos (500 pesos menores) y para disfrutar de los trineos tres bajadas cuestan 300 pesos.

Cerro Otto: un lugar ideal para el descenso en trineo

4. Gusto

El circuito gastronómico de la ciudad es variado y hay platos que se consideran parte exclusiva de esta región de montaña aunque muchas recetas provienen de Europa. Saborear una trucha grillada, un ciervo a la cazadora, goulash con spetzel o fondue son parte de las tradiciones.

En Colonia Suiza, un barrio alejado a unos 24 kilómetros del centro por el Circuito Chico, el sabor viene acompañado de un espectáculo llamativo para conocer cómo se cocina y se descubre el curanto, una comida de verduras y carnes elaboradas en un hueco en la tierra. El domingo es día de feria y curanto.

Curanto: una sabrosa tradición.

5. Vista

Las imágenes que ofrece el entorno de Bariloche son una postal. El Punto Panorámico del Circuito Chico, a unos 945 metros sobre el nivel del mar, es el mejor lugar para contemplar con la vista la belleza del paisaje con el lago Moreno a los pies y la península Llao Llao de fondo.

Esta parada es parte del recorrido del circuito que atraviesa el corazón del bosque Llao Llao y la Bahía López. Se puede realizar por cuenta propia en auto aunque también hay paseos guiados que si incluye la base del cerro Catedral tiene un costo de $ 985.

El Punto Panorámico ubicado en el Circuito Chico tiene un mirador con deck y luminarias. Foto: Marcelo Martinez

$ 6500

parte el valor de una hostería por tres noches para dos personas el fin de semana largo.

Comentarios


Bariloche despierta los sentidos