Brasil: reforma política y obras para frenar reclamos

Propone fuertes penas para hechos de corrupción.

Por Redacción

AP

BRASILIA- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dio inicio ayer al “gran pacto” nacional con el que busca atender las demandas que han llevado a las calles a millares de brasileños, al proponer un plebiscito popular que habilite una reforma política y realizar ambiciosos anuncios ante gobernadores y alcaldes de todo el país.

Los “cinco pactos” contienen medidas concretas que contemplan las principales reivindicaciones de las protestas -mejoras en salud, educación, fuertes condenas para poner fin a la corrupción, política económica efectiva para enfrentar la crisis mundial, entre otras- y fueron propuestas al comienzo de una reunión entre la presidenta y los 27 gobernadores y alcaldes de las respectivas capitales provinciales, celebrada en Brasilia.

“Quiero en este momento proponer el debate sobre la convocatoria de un plebiscito popular que autorice un proceso constituyente específico para hacer la reforma política que el país tanto necesita”, dijo Rousseff.

Al presentar sus propuestas, Rousseff aseveró: “La energía que viene de las calles es mayor que cualquier obstáculo. No tenemos por qué permanecer inertes, incómodos o divididos. Por eso yo traigo propuestas concretas y disposición política para que discutamos al menos cinco pactos”.

Uno de los pactos está destinado a “garantizar la estabilidad de la economía y el control de la inflación”, a través de la responsabilidad fiscal, la estabilidad económica y el control de la inflación por parte del gobierno central y de las gobernaciones provinciales y municipales.

Otro “pacto” tiene relación con la salud, uno de los puntos claves que, junto con la educación y la corrupción, se destacan entre las muchas demandas de las protestas callejeras.

La mandataria reiteró su idea de recurrir a la “importación” de médicos extranjeros para suplir la falta de profesionales en las regiones más pobres del país, pese a que esa iniciativa, sugerida el viernes durante un discurso pronunciado un día después de que más de 1,2 millones de personas se hicieran a las calles en todo el país, ya fue blanco de críticas por parte asociaciones de médicos locales.

También defendió la “aceleración de inversiones en hospitales, unidades de atención médica inmediata y unidades básicas de salud” de todo el país, y anunció que ya está siendo implementado “el mayor programa de la historia del país de ampliación de cupos en cursos de medicina, y 12.376 nuevos cupos de residencia para estudiantes brasileños hasta 2017”.

Con respecto al transporte público, cuyo aumento de la tarifa dio inicio en Sao Paulo a la serie de manifestaciones que se propagaron a todo el país, anunció que el gobierno destinará “50.000 millones de reales (unos 23.300 millones de dólares) para nuevas inversiones en obras de movilidad urbana”.

En ese sentido también consideró que el país necesita dar “un salto de calidad en los transportes públicos en las grandes ciudades”.

Por último, la mandataria se refirió a la educación pública, admitiendo la necesidad de otorgar mayores recursos a ese área y proponiendo, una vez más, que los mismos provengan de los royalities del petróleo.

La idea de que el cien por ciento de esas regalías sean destinadas a la educación tramita actualmente en el Congreso, que debe aprobarla en el marco de un amplio proyecto de ley, que altera la distribución de los royalties haciéndola más equitativa entre todos los estados. (DPA/AFP)

Dilma Rousseff reunió a los 27 gobernadores y alcaldes, a quienes propuso un pacto que lleva a reformas políticas profundas.