Brics: Rusia y Brasil apuestan a la reforma financiera global
Los presidentes Putin y Rousseff se reunieron en la previa de la cumbre del grupo, donde se creará el banco de desarrollo de estos países emergentes. Firman cooperación militar y nuclear.
EL MUNDO
BRASILIA (AP) _ Rusia y Brasil expresaron ayer su interés en que el Fondo Monetario Internacional sea reformulado para que sea efectivamente multilateral, informaron los presidentes de ambos países tras un encuentro que mantuvieron en Brasilia.
La mandataria brasileña Dilma Rousseff recibió en el Palacio de Planalto -sede del Ejecutivo de Brasil- a su homólogo ruso Vladimir Putin con quien, según dijo, también trataron asuntos relacionados con el Medio Oriente, seguridad antiespionaje en internet y la reunión del grupo de países emergentes de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (Brics), además de temas bilaterales.
En el campo de los intereses ruso-brasileños, informaron los avances en la cooperación militar, tecnológica, energética y comercial. “Defendemos el crecimiento (de la cooperación bilateral) y en darle prioridad a nuestros pueblos. Lo mismo ocurre respecto de todas las situaciones internacionales, sobre todo en las económicas, como única manera de tornar por ejemplo al FMI, un mecanismo realmente multilateral’’, indicó Rousseff.
La mandatario explicó que analizó con Putin la creación del banco de los Brics y del acuerdo de reservas, un fondo que respaldará las transacciones comerciales y financieras del grupo que forman ambos países junto a India, China y Sudáfrica. “Rusia manifestó su interés en participar cada vez más de ese estrechamiento de las relaciones en el Brics’’, aseguró la mandataria.
El futuro Banco de Desarrollo que impulsan los países del bloque Brics entraría en funcionamiento en 2016, tendrá su sede en China y contará inicialmente con reservas por 50.000 millones de dólares, que luego se ampliarían a 100.000 millones.
La creación de este banco, lo mismo que la de un fondo de contingencia, también por 100.000 millones de dólares, son los motivos principales de las reuniones de ministros de Comercio y de Economía, y de presidentes del bancos centrales, que se llevan a cabo en Fortaleza en la primera jornada de la Sexta Cumbre del grupo, que se extenderá hasta mañana. Si bien la sede del Banco estará en Shanghai, la presidencia del mismo quedará en manos de Brasil, durante los primeros cinco años, para luego rotar cada lustro entre el resto de los socios.
El acuerdo deberá ser ratificado por cada uno de los países proceso que llevaría al menos un año. Después, los países tendrán seis meses para hacer los procedimientos reglamentarios y transferir un aporte inicial de capitales para el Banco, que en una primera instancia será de 10.000 millones de dólares para cada miembro, 8.000 millones en garantías y 2.000 millones en billetes, con lo cual las reservas serán de 50.000 millones.
El Banco podrá ofrecer préstamos, garantías y hasta participación de capital en emprendimientos, no solo de los países miembros, sino también de otras naciones emergentes, pero siempre enfocados en infraestructura y desarrollo sustentable.
Por su parte, el fondo de contingencia recibirá 100.000 millones de dólares, de los cuales 41.000 millones los aportará China, 18.000 millones pondrán, cada uno, Brasil, India y Rusia; y 5.000, Sudáfrica.