Buscan a un testigo por confusa denuncia

Por Redacción

Patricio Rodríguez

SAN MARTÍN DE LOS ANDES (ASM).- La policía local procura dar con el paradero de un vecino, que en la madrugada del pasado 13 auxilió a una joven presuntamente víctima de una violación, cuando deambulaba conmocionada por calles céntricas. Pero la sucesión de tiempos narrados en la denuncia mantiene incertidumbre sobre los hechos, por lo que resulta vital para las autoridades hallar a aquel transeúnte y “buen samaritano”, a modo de la parábola bíblica. Según datos recogidos en la investigación preliminar, la supuesta víctima iba caminando por la vía pública en el casco histórico (no trascendió el sitio exacto), cuando por motivos que se desconocen se alejó del grupo que la acompañaba (se indicó que estaba compuesto por familiares y amigos). En un lapso aún por determinar pero que al parecer habría sido de algunos minutos, la joven habría sido abordada por un desconocido, que la sometió a sus deseos. Luego quedó sola, deambulando por las calles hasta que fue encontrada por un circunstancial peatón. El tiempo transcurrido y la distancia recorrida por la menor entre el grupo y el sitio del ataque, tanto como para evitar que se escuchasen gritos o se advirtiesen sucesos inusuales por parte de sus acompañantes, son aspectos que forman parte de las pesquisas. La subcomisaria Paola San Martín, titular de la Comisaría de la Mujer, Niñez, Adolescencia y Familia, dijo a la Radio Nacional y a este diario que socorrió a la niña quedó registrada en las cámaras de seguridad ubicadas en la zona céntrica. Alrededor de las cinco de la madrugada del domingo 13 caminaba por una acera y –según se aprecia en la grabación– fue entonces cuando advirtió la presencia de la joven de 14 años al otro lado de la calle, caminando con movimientos inusuales y al parecer desorientada. De inmediato, el hombre se cruza de acera y presta auxilio a la joven, para luego acompañarla hasta las puertas del Casino ubicado en la intersección de Elordi y Villegas, donde hay guardia policial. El circunstancial testigo dejó a la menor en manos de los agentes de guardia y siguió su camino. El caso es que en los registros de vídeo no aparece con nitidez el rostro del samaritano para facilitar su identificación, por lo que ayer se hizo un llamado público para que esta persona se ponga en contacto con las autoridades. Sus dichos, por caso las primeras palabras que intercambió con la joven, pueden ser de importancia para ayudar a reconstruir la sucesión de eventos que hasta el momento aparecen confusos en el relato.