Cameron no afloja al ajuste pese a la derrota en las urnas
El primer ministro británico reafirmó el pacto de gobierno con el vicepresidente Clegg. “Cuando uno tiene un problema de deuda lo único que no tiene que hacer es seguir aumentando esa deuda”, declaró.
El primer ministro conservador británico David Cameron y su número dos liberaldemócrata reafirmaron el martes su pacto de gobierno con la promesa de “no aflojar” en el plan de ajuste pese al castigo sufrido en las urnas y al rechazo de franceses y griegos a la austeridad. En un acto en una fábrica del condado de Essex (este de Inglaterra), Cameron y su viceprimer ministro Nick Clegg se comprometieron a hacer más para promover el crecimiento en el Reino Unido, sumido oficialmente en una nueva recesión tras dos trimestres de contracción de la economía. “No podemos aflojar en las decisiones difíciles que hemos tomado para reducir el gasto público y controlar el déficit y la deuda”, declaró Cameron defendiendo una política que, según sus detractores, asfixia la economía. “Sé que es duro, sé que es difícil, pero cuando uno tiene un problema de deuda lo único que no hay que hacer es seguir aumentando indefinidamente esa deuda”, agregó ante un nutrido grupo de trabajadores, ante los que prometió sin embargo “redoblar esfuerzos” en favor del crecimiento. En la víspera de que la reina Isabel II presente el programa del gobierno en la apertura solemne del parlamento, Clegg señaló por su parte que la reducción del déficit era sólo “un medio para llegar a un fin”. “La austeridad sola no crea crecimiento. Es un paso necesario pero no suficiente. El fin al cual estamos absolutamente dedicados es crear empleo, crear prosperidad, crear inversiones, crear oportunidades, crear optimismo y esperanza en nuestro país”, declaró el líder liberaldemócrata La aparición conjunta de Cameron y Clegg se produjo en la estela de la elección el domingo como nuevo presidente de Francia del socialista François Hollande, que prometió renegociar el pacto fiscal europeo para agregarle medidas de crecimiento, y de la la expulsión del poder en Grecia del gobierno del Pasok que aceptó un plan de rescate a cambio de medidas de austeridad. Pero ambos rechazaron la sugerencia de que la victoria de Hollande indicaba que la tendencia en Europa iba en contra de la austeridad promovida por su gobierno para llegar a un déficit cero antes del final de 2017. “Su programa para liberarse del déficit presupuestario está más o menos en el mismo camino que el nuestro”, afirmó Cameron. Los británicos también castigaron a los dos partidos –y especialmente los liberaldemócratas– en las urnas en las elecciones municipales del jueves, que marcaron la resurrección de la oposición laborista. Pese al varapalo electoral, a tres días del segundo aniversario del pacto que puso fin a 13 años ininterrumpidos de gobiernos laboristas, Cameron y Clegg aprovecharon la ocasión para “renovar sus votos” en la coalición. Cameron, que se vio obligado a pactar al no obtener la mayoría suficiente para formar gobierno en solitario en las elecciones de mayo de 2010, señaló que la coalición “es tan importante y necesaria hoy como hace dos años”. “A pesar de las diferencias y de las discusiones que tenemos a veces, hemos logrado poner las diferencias de lado y tomar decisiones bastante difíciles contra el déficit, sobre el bienestar, sobre la educación”, agregó. Clegg por su parte se declaró “muy orgulloso” de haber logrado que el gobierno implementara algunas políticas liberaldemócratas. Pese al compromiso de sus líderes, la coalición, a la que algunos le daban inicialmente sólo unos meses de vida, continúa sin embargo siendo criticada por la oposición, así como por miembros de los partidos que la componen. Algunos diputados conservadores instaron el pasado fin de semana a Cameron a asumir un liderazgo más firme ante sus socios y a adoptar una agenda más tradicionalmente conservadora, que deje de lado algunos temas defendidos por los liberaldemócratas como la reforma de la Cámara de los Lores. Mientras, según la prensa de este martes, en las filas liberaldemócratas crece la idea de que el partido deberá recuperar una identidad propia antes de las elecciones de su identidad propia antes de las elecciones de 2015. Agencia AFP
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