Visita presidencial de Boric: que sea a Neuquén

Por Carta de lector

Ricardo Villar DNI 8.377.070

NEUQUEN

Respetando una tradición pocas veces alterada, el nuevo presidente de Chile ha anunciado que su primer viaje oficial al exterior será a la Argentina.

La novedad es que el flamante mandatario no solamente quiere estar en la capital argentina, sino visitar una provincia, como una especie de gesto simbólico hacia el resto de la sociedad argentina.

Si se diera esa opción, vale preguntarse a cuál provincia y cuáles serán los argumentos para elegirlos.

Es entonces, cuando propongo que sea nuestra provincia del Neuquén la que reciba a la comitiva trasandina. A simple vista parecería ser desubicadamente jactancioso o pretensioso este planteo, por lo que es necesario fundamentarlo sintéticamente.

Neuquén es limítrofe con una región importante de Chile, tanto desde lo demográfico como económico y político. Hay varios centenares de línea fronteriza y numerosos pasos a través de Los Andes, varios oficializados y otros muchos simplemente usados por los lugareños. Ambas regiones tienen problemas comunes, entre ellos la regularización de las relaciones con las poblaciones originarias. La interrelación entre pobladores de las dos caras de los Andes, es muy anterior a la llegada de los españoles y la población blanca o criolla. Los pueblos actuales se reactivan cuando se pueden realizar intercambios comerciales y están influidos por contenidos culturales de los dos sectores. Neuquén y Río Negro recibieron desde muy atrás en el tiempo la migración permanente o temporal de chilenos, algunos que venían buscando un futuro mejor y otros como mano de obra para la construcción, la fruta o la madera. Y dejo para el final un factor muy sensible y que seguramente será muy tenido en cuenta por los integrantes del nuevo gobierno vecino: Neuquén fue tierra que dio amparo a centenares, miles de hombres y mujeres que fueron corridos por el terror de la última dictadura militar. Los brazos de cientos de neuquinos se abrieron para acoger a los desplazados, pero se erige como figura indiscutida la enorme personalidad de don Jaime Francisco De Nevares y muchos de los curas de su diócesis. Como cierre argumental, dejo el planteo hacia el futuro común: el gas de los yacimientos neuquinos y los puertos del Pacífico, para un Neuquén que debe mirar con mayor atención hacia el poniente.

Dejo este pedido aspirando a que llegue a la gente que organiza estos eventos. Y pido a los legisladores de nuestra provincia que, si acuerdan, se sumen al pedido. Si lo logramos, habremos dado un buen paso en nuestra necesidad de integración regional. Si por otros motivos, no se logra y otra provincia recibe a la comitiva chilena, nos quedará la satisfacción de haberlo intentado.