“Casa Tonsa, emblema de la zapatería neuquina en el siglo XX”
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Hablar de calzados en la década del 60, 70, en Neuquén, era hablar de este comercio cuyo dueño fue la familia Malcotti, arraigada en 1937 en el pequeño poblado que era la ciudad neuquina por ese entonces.
Una vez más, la historia nos sorprende cuando tomamos testimonios de los recuerdos a sus descendientes. Como es el caso de Roberto Malcotti, hijo del dueño de la recordada zapatería Tonsa: “Originariamente nuestra familia, con los abuelos procedentes de Europa, se formó en Argentina hacia fines del siglo XIX, radicándose, luego de un corto período, en la ciudad de Las Flores (provincia de Buenos Aires).
”Mi abuelo paterno, Domingo Malcotti, nació en Storo en Trento. En la época en que él nació, esa región era parte del Imperio austrohúngaro y, como tal, su nacionalidad fue austríaca. Aquí se casó con Juana Cairoli, italiana. Mis abuelos maternos, Juan Rolla y María Teresa Scovenna, eran de Voghera, provincia de Pavia, también en el norte italiano, y tuvieron idéntico destino: la Argentina, Las Flores. Por relatos familiares, la razón de su emigración fue como la de tantos: falta de trabajo, una Europa convulsionada y la búsqueda de mejores horizontes. Allí los abuelos trabajaron de constructores y carpintero.
”En la ciudad mencionada anteriormente nacieron mis padres: Pedro Luis Malcotti (en 1903) y Gemma María Rolla (en 1910). Fue también el lugar de mi nacimiento”.
Don Pedro Luis trabajaba en las tiendas Casa Galli, una importante red de sucursales en varios lugares del país. Le ofrecieron hacerse cargo de la flamante sucursal que abría Neuquén, “ignoto territorio emplazado en el sur argentino”, ubicada en calle Sarmiento, entre Avda. Olascoaga y San Luis. Don Luis aceptó este nuevo destino, vino primero en 1937 y luego llegó su esposa (con Roberto
–autor de este relato– en brazos con tres meses de edad) en octubre de 1938.
“Jamás se arrepintieron de su decisión, ya que amaron entrañablemente esta ciudad que, a su llegada, era un villorrio de casas bajas que parecía que se agachaban para aguantar el viento empecinado en seguir siendo dueño y señor del desierto”.
Aquí nació el hijo menor, Carlos, único neuquino de la familia (y así se lo hacía recordar frecuentemente con orgullo).
Lamentablemente falleció el 2 de abril de 2015.
Desaparecida la casa central de Galli y con ella todas sus sucursales, Malcotti gestionó y obtuvo, en 1941, la representación de la agencia de zapatería Nº 13 de Tonsa, de venta exclusiva de calzados para hombres, mujeres y niños, de la cual se acordarán muchos neuquinos memoriosos, y que permaneció activa en el Nº 59 de la calle Mitre hasta 1969. Posteriormente continuó con el nombre de Alteza.
Don Malcotti desarrolló, asimismo, actividades en la comunidad de aquellos años. Fue uno de los fundadores del Pedal Club Neuquén, junto con recordados vecinos. Estuvo relacionado con el ciclismo, del cual fue presidente; el Club de Pesca el Biguá también lo contó entre sus titulares, así como el equipo de ajedrez que representaba a Neuquén y cuyo primer tablero fue el recordado Rolando Haltrich.
El hijo mayor, Roberto, se casó con Esther Fernández López, perteneciente a una antigua familia española radicada en esta ciudad, y Carlos con Susana Caporasso, también neuquinos, les dieron nietas neuquinas, Paula, Valeria y Carolina, y sus bisnietos Mirko y Alenka Vidic, Nicolás Vimo y Ulises, Joaquín y Felipe Mena.
Una historia familiar que nos hace recordar el pasado para comprender que la grandeza de hoy es fruto de aquel Neuquén que recibió con los brazos abiertos a todos los que quisieron habitarlo.
Beatriz Carolina Chávez
DNI 6.251.256
“Jamás se arrepintieron de su decisión ya
que amaron entrañablemente esta ciudad que, a su llegada, era un villorrio de casas bajas”.
Beatriz Carolina Chávez
DNI 6.251.256
Datos
- “Jamás se arrepintieron de su decisión ya
- que amaron entrañablemente esta ciudad que, a su llegada, era un villorrio de casas bajas”.