Caso Aigo: ¿inocentes o encubridores?
Para la fiscalía y la querella, Marcos Fernández y Analía Godoy mintieron para favorecer la fuga de los asesinos del sargento. Para la defensa, sólo ayudaron a los investigadores. “A mí me pareció que se conocían”, dijo el oficial que auxilió a su compañero abatido.
Judiciales
El martes se realizó la primera audiencia en el juicio por falso testimonio y encubrimiento calificado que imputa a Marcos Fernández y a su pareja, Analía Godoy, en la causa por el asesinato del policía José Aigo, ocurrida el 7 de marzo de 2012. Por ese homicidio, perpetrado por la espalda y a tiros, están prófugos los chilenos Jorge Antonio Salazar Oporto, el asesino, y Alexis Cortés Torres, el acompañante.
El tribunal integrado por los jueces Andrés Repetto, Patricia Lupica Cristo y Cristian Piana deberá resolver la culpabilidad o la inocencia a partir de dos tesis antagónicas: Marcos y Analía mintieron para entorpecer a la justicia y favorecer la evasión de los buscados, o ambos dijeron la verdad y son los únicos que aportaron datos para conocer la identidad de quienes hasta entonces eran apenas fantasmas.
Los alegatos de apertura fueron presentados prácticamente en forma coincidente por la fiscalía, ejercida por Manuel González con el respaldo de Ignacio Oyuela, y por la querella, a cargo de Saúl Castañeda y Gustavo Lucero, en representación de la viuda Graciela Soto y sus hijos.
Por la defensa alegó la completa inocencia de sus clientes el abogado Mariano Laprida.
El oficial Pedro Guerrero ofreció la que será la única declaración de un testigo presencial de los hechos. “A mí me pareció que se conocían. Se lo dije a Fernández, que me había dicho en el camino de regreso a Junín que no sabían quiénes eran… que eran mochileros”, dijo ante el tribunal. Este hombre, que ingresó a la sala de audiencias con su arma reglamentaria descargada y su impecable uniforme de fajina, fue quien se tiroteó con el asesino Salazar Oporto, esposó al imputado Fernández y auxilió a su compañero abatido.
La primera jornada del juicio se desarrolló en el hall central del edificio de Tribunales de Junín de los Andes, acondicionado como sala de audiencia. El lugar quedó colmado entre familiares, curiosos, abogados que no quieren perderse detalle y trabajadores de prensa.
Para este miércoles se esperan más testimonios y la introducción de pericias.
Agencia San Martín de los Andes y rionegro.com.ar