Caso Soria: duro embate contra los jueces y el hospital
Afirma que la Cámara “desoyó” las advertencias.
Laura Frank
ROCA.- “Son unos truchos; los únicos instigadores de este acto fueron los jueces, empujando a mi madre a hacer esto. Al margen de la responsabilidad que le cabe al hospital, ellos son los responsables”. Las palabras son de María Emilia Soria, la hija menor del matrimonio Soria – Freydoz, quien estaba presente cuando su madre se desvaneció por la intoxicación con psicofármacos el jueves pasado. Habló con “Río Negro” desde la chacra familiar de Paso Córdoba. Ayer no pudo visitar a Freydoz en el hospital “Pedro Moguillansky” porque atraviesa un cuadro gripal y su madre tiene neumonía, por lo que deben extremarse los cuidados.
“Mis hermanos y yo fuimos siempre respetuosos de las decisiones de los jueces, pero ahora estoy tan enojada porque ellos pretendieron ocultar la realidad, desoyendo todas las advertencias de los médicos y los peritos oficiales que decían que sí había riesgo de suicidio, porque esta es la segunda vez que mi madre junta pastillas…”, dijo, recordando el descubrimiento de un frasco con píldoras de Valcote en la casa de Allen donde estuvo alojada la viuda de Soria hasta su internación. “La sacamos de la casa de mi tía y la llevamos al hospital creyendo que ahí no corría peligro; confiamos en el hospital y nos equivocamos”, aseveró.
Según María Emilia Soria, la Cámara Primera de Roca que dispuso el traslado de Freydoz al Penal 2 demostró “animosidad”. “Con esto no hacen más que lastimar a la familia y principalmente a mi madre. Rezo para que se mejore, pero aun si se despierta podría tener secuelas neurológicas irreversibles”, reveló.
Desde que se inició una causa penal para determinar si hubo negligencia médica, el vínculo entre las autoridades hospitalarias y la familia Soria se tensó. “Nunca pudimos acceder a una historia clínica completa y nos quisieron negar el acceso de un médico externo para una interconsulta. Apenas la pasaron a terapia la habitación de ella fue ocupada por un paciente nuevo y las pertenencias de mi mamá quedaron apiladas en el baño de la directora del hospital… Primero, no se resguardó el lugar por si había más pastillas o algún otro elemento para la investigación; y segundo, tuvo que interceder el comisario para que nos entreguen las cosas. La situación es horrenda”, graficó María Emilia Soria.
“Riesgo de vida”
Por su parte, el gobierno difundió un informe que las autoridades del hospital habían elevado en diciembre a la Cámara de Roca, advirtiendo que la internación allí se había tornado “iatrogénica”, es decir, nociva para la paciente. El documento decía que era de “vital importancia para el resguardo de los derechos de la paciente su pronto traslado a una clínica de salud mental que pueda asegurar el resguardo de su persona”, advirtiendo que el dictado de la prisión preventiva tras la condena redujo las posibilidades terapéuticas “quedando limitada la mayor parte del tiempo a permanecer en la habitación. (…) Estas circunstancias empeoran el estado psíquico de la paciente y tornan iatrogénica su internación en este nosocomio (…) incrementando su riesgo de vida”.