Causa Cooperativa Obrera: “Es difícil comprobar la intención de matar”
Claudio Yáñez, familiar de tres víctimas del derrumbe del supermercado, explicó el pedido de cambio de carátula. Hoy se realizará una nueva marcha a 19 meses de la tragedia.
Judiciales
Claudio Yáñez, padre de Fedra y tío de Thiago y Juan, víctimas de la tragedia de la Cooperativa Obrera, afirmó que sabían que era muy complicado sostener la acusación de “estrago doloso (con intención) seguido de muerte” contra los imputados porque “es difícil comprobar la intención de matar”.
De esta manera, explicó el por qué del cambio de carátula de dolo a culposo solicitado por la fiscalía y las querellas para Néstor Guerrero (53), dueño del edificio; Alberto Diez (52), arquitecto; y José Silva (50), capataz de la obra; en la última audiencia que se realizó el pasado lunes, donde ocurrió algo inesperado: la jueza Ana Malvido, encargada de resolver el cambio de acusación, se declaró incompetente.
“Hubo explicaciones de algunos abogados querellantes a sus respectivos clientes, que fueron hechas desde un principio del inicio de la causa. Algunos otros abogados sostuvieron que se podía sostener el dolo, otros no. Nosotros sabíamos que era muy difícil sostener el dolo. Es difícil comprobar la intención de matar. Esto explica el por qué del cambio de carátula”, dijo Claudio en diálogo con LU5.
Al ser consultado sobre el futuro de la causa, respondió: “Esperemos que siga sin sorpresa como la que ocurrió el lunes pasado. Al margen de eso, seguimos creyendo y sosteniendo que se ha hecho todo lo mejor posible y se ha intentado desde la querella y la fiscalía poder llegar a un punto en el cual logremos al menos una condena efectiva”.
Sobre la fecha para una nueva audiencia para la reformulación de cargo y sobre quién será el juez o la jueza que se tomará la causa, comentó: “Novedades no hay. Tenemos información de parte de fiscalía que hay tres jueces posibles: Muñoz, Galeano, Suste. Y la fecha va a ser pasando la segunda semana de junio más o menos”.
Hoy se realizará una nueva marcha a 19 meses del trágico hecho. La cita es a las 17.30 horas, en el lugar donde funcionaba el supermercado (calles Godoy y Ortega y Gasset).
El derrumbe de la Cooperativa Obrera ocurrió el 25 de octubre de 2012 y provocó la muerte de Fedra Yáñez (18), Thiago Yáñez (5), Juan Yáñez (3), Lorena Ockier (38), su esposo Evans Aguilar Quinteros, Ida Martínez (74) y Carlos Arrigoni (40). Además hubo una veintena de heridos.
¿Qué ocurrió en la audiencia del lunes pasado?
La fiscalía y las querellas formularon nuevos cargos contra los tres imputados, mientras que los defensores rechazaron la acusación y pidieron el sobreseimiento. Después de escucharlos, la jueza Ana Malvido se declaró incompetente y la audiencia se clausuró sin ningún resultado. Habrá que hacerla otra vez, con un juez distinto.
A los imputados al principio se los acusó de “estrago doloso (con intención) seguido de muerte”, pero una pericia sobre los restos del edificio obligó a mutar la imputación a “estrago culposo”. Como explicó en la audiencia el fiscal Marcelo Jara, actuaron “con imprudencia, negligencia e impericia”, pero no con intención de matar. La pena es sensiblemente inferior.
Con esta nueva acusación estuvieron de acuerdo los cuatro abogados de la querella (Gustavo Lucero, Carlos Iribarne, Héctor Stagnaro y Alejandro Marco) que representan a familiares de víctimas y a sobrevivientes.
En la audiencia, el fiscal Jara (con adhesión de las querellas) formuló los cargos, adecuando el legajo al nuevo Código Procesal Penal.
A continuación el defensor oficial Leandro Seisdedos (de Diez) planteó que al cambiar la acusación, se estaba violando los principios de congruencia, progresividad y preclusión, y pidió el sobreseimiento del arquitecto. Su colega Raúl Caferra (por Silva) hizo lo mismo.
El abogado Martín Segovia, defensor de Guerrero, pidió el sobreseimiento por otros motivos: señaló que según las pruebas reunidas, no tuvo ninguna responsabilidad en el hecho.
La jueza Malvido dispuso un cuarto intermedio de media hora, estudió el caso y al regresar se declaró incompetente, porque los planteos la obligaban a valorar la prueba y ella ya había intervenido en la etapa de instrucción.
Esto provocó primero desconcierto y luego enojo de algunos familiares, que se sintieron “burlados”. Ahora habrá que fijar una nueva audiencia, con otro juez, para volver a tratar los mismos planteos.
Agencia Neuquén y rionegro.com.ar