Cirugías de columna: cuándo y por qué practicarlas

Variados accidentes cotidianos suelen producir serias lesiones vertebrales en los animales. Su detección temprana y una adecuada intervención son decisivos para su calidad de vida.





Diariamente, nuestras mascotas suelen sufrir traumas de diferente tipo que pueden producir lesiones graves en su columna vertebral. Accidentes automovilísticos, caídas de altura o de vehículos en movimiento, impacto de proyectiles de armas de fuego o de aire comprimido son algunas de las causas que diariamente los veterinarios afrontan.


“El manejo adecuado del paciente y la estabilización temprana de las fractura, más una correcta elección de la técnica quirúrgica, son las premisas que debemos seguir para lograr un tratamiento eficaz y tener el mejor pronóstico para nuestros pacientes”, explicó Marcelo Miserendino, veterinario roquense consultado por Río Negro.


Si el animal no conserva sensibilidad profunda, el pronóstico es malo y la posibilidad de recuperación es baja. Si aún conserva sensibilidad, que es evaluado en el examen neurológico, las posibilidades de recuperación son mayores.


Fue el caso de Malta, una cachorra de unos 3 meses de edad que fue abandonada, luego de sufrir un trauma en su columna. El animal apareció en la puerta de la vivienda de una de las integrantes del grupo “Huellas Callejeras”, de Roca.

Sin movilidad en sus patas traseras, la cachorra, con apenas 2,8 kilos de peso, presentaba parálisis de su tren posterior y aparentaba ser una lesión reciente, pero conservaba sensibilidad”.

Marcelo Mierendino, médico veterinario roquense Mat. 260.



Las radiografías indicaban la fractura de su vértebra torácica T13, ( la que articula con su última costilla), con un desplazamiento importante que comprometía el canal medular dorsoventral, en el cuerpo de Malta.


En este caso, el profesional eligió la fijación con clavijas y PMM (Polimetil metacrilato) y enclavijamiento de titanium, con la asistencia y la responsabilidad de la anestesia del veterinario Jorge Pablo Vaccari.
“La dificultad de esta técnica se presenta en pacientes de tamaño pequeño debido a huesos diminutos”, comentó el cirujano, por lo que se requiere de mucha concentración y precisión.

Malta, la perrita intervenida.


También por la corta edad de Malta, la cicatrización sería rápida y, al encontrarse en crecimiento, los implantes deberán ser retirados, apenas consolide la fractura para evitar que interfieran con el normal desarrollo de su columna.
“La recuperación de la función motora y sensitiva comenzó a horas del post operatorio; y, a los pocos días se desplazaba sin dificultad”, concluyó Miserendino.


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