Condenaron a 12 años de prisión por un homicidio
Terminó el juicio por la muerte de Meyer y se leyó la sentencia. El fiscal había pedido 14 años.
JUSTICIA
“¡Le dieron a Ricardo, le dieron a Ricardo!”, se escuchó la noche del 14 de septiembre del año pasado, en una vivienda ubicada en la calle 25 de Mayo 646 de esta ciudad, donde había siete amigos. La vivienda había sido baleada y uno de los proyectiles impactó en el cuello de Ricardo Meyer, lo que provocó una intensa hemorragia y, después, su muerte.
También, su hermano, Jorge Meyer, recibió un proyectil en el codo derecho y sufrió una fractura de condilo de húmero.
Los jueces de la Cámara Criminal Primera, Marcelo Barrutia, Alejandro Ramos Mejía y Miguel Gaimaro Pozzi valoraron los declaraciones de los testigos del hecho, que señalaron a Mario Sepúlveda como el autor del ataque.
Por eso, resolvieron condenar a 12 años de prisión a Mario Sepúlveda como autor penalmente responsable del delito de homicidio agravado por el uso de un arma de fuego y del delito de lesiones graves calificadas por utilizar un arma. La sentencia no está firme porque se puede recurrir al STJ.
El hecho atribuido a Sepúlveda, de 25 años, ocurrió alrededor de las 20.30 del 14 de septiembre de 2014. De acuerdo a la acusación fiscal, el imputado conducía a baja velocidad un Fiat 147, rojo, junto con otros dos o tres sujetos, que no fueron identificados por el momento. Cuando pasó frente a la vivienda de Nicolás Fabián González, ubicada en 25 de Mayo 646 de esta ciudad, abrió la puerta del lado del conductor y disparó cuatro o cinco veces un arma de fuego, calibre 38 hacia el grupo de amigos que había en el domicilio. En la casa de González estaba Ricardo Meyer, que recibió una bala en el cuello y murió una hora después en el hospital zonal. Otro de los proyectiles impactó en el codo derecho de Jorge Meyer y le provocó una fractura.
El Fiscal de Cámara Martín Lozada había pedido al tribunal que le impongan 14 años de prisión, mientras que el defensor particular Marcelo Ganuza había solicitado la absolución.
El imputado negó el hecho y aseguró que cuando ocurrió estaba durmiendo en su domicilio.
Los jueces desestimaron su versión. Valoraron los testimonios que lo incriminaron a Sepúlveda y advirtieron que el imputado reconoció que el Fiat 147 es suyo y que lo maneja siempre.
Además, los jueces condenaron a un año de prisión condicional a Luis Curaqueo por el delito de amenazas simples contra González. El hecho ocurrió a las 14.30 del 14 de septiembre de 2014 frente al domicilio de la víctima.
DeBariloche